Mientras el peronismo demora la convocatoria para negociar el Presupuesto 2026 que envió Axel Kicillof, el PRO empezó a mover fichas en el Senado bonaerense. La idea es clara: llegar al próximo año con un bloque más fuerte, ordenado y con aliados del radicalismo.
En La Plata dan casi por hecho que el intendente de Junín, Pablo Petrecca, será parte del armado amarillo. Petrecca, que no quiso sumarse al acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza, terminó encabezando la lista de Somos Buenos Aires en la Cuarta Sección. Ahora le ofrecen un lugar clave: presidir el bloque, que podría llegar a tener unos ocho senadores.

Hasta ahora, por el PRO mantienen sus bancas por dos años más Marcelo Leguizamón, Juan Rico Zini, Jorge Schiavone y Alex Campbell. Leguizamón incluso podría ocupar una de las vicepresidencias del Senado.
La duda está en Alex Campbell: no está claro si seguirá con el PRO o si finalmente saltará a los libertarios, donde todo indica que podría sumarse al sector de Sebastián Pareja.
Otro actor clave es el intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro. Ya pidió licencia para asumir su banca en el Senado. En algún momento se habló de que podía sumarse al gobierno de Javier Milei, pero esa posibilidad quedó atrás. La semana pasada estuvo en la cumbre del PRO convocada por Mauricio Macri para evitar más fugas.
El bloque no será solo amarillo: también se acoplarían dos referentes radicales. Por un lado, Natalia Quintana, que responde a Miguel Fernández y llegó por Somos Buenos Aires. Por otro, Nerina Neumann, que tiene dos años más de mandato. Con ellas dos, el bloque mixto PRO–radicalismo quedaría fortalecido.
El peronismo tendrá 24 bancas desde el 10 de diciembre. Con ese número puede sesionar sin ayuda de nadie. Pero hay algo más importante: los proyectos que requieren dos tercios necesitan 31 votos.
Ahí entra a jugar este nuevo bloque de ocho senadores: se convierte en la llave para aprobar o frenar cualquier iniciativa que necesite una mayoría especial. En criollo: nadie podrá ignorarlos.
Esa es la gran incógnita. En Diputados el escenario es más complejo. El PRO tiene 10 bancas, pero no está tan ordenado como en el Senado. Algunas responden a Diego Santilli, hoy ministro del Interior del gobierno libertario, y otras a Cristian Ritondo, que mantiene diálogo directo con Milei.
Por eso, nadie se anima a afirmar que la alianza PRO–radicalismo vaya a funcionar igual en la Cámara Baja.