El Gobierno nacional salió con un fuerte respaldo a la operación militar de Estados Unidos que derivó en la captura de Nicolás Maduro. Lo hizo a través de un comunicado de la Cancillería, donde destacó la “decisión y determinación” del presidente norteamericano y de su administración en las acciones recientes llevadas adelante en territorio venezolano.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro es señalado como el líder del llamado Cartel de los Soles, una organización que el Gobierno argentino declaró terrorista el pasado 26 de agosto. En ese marco, el Ejecutivo considera que lo ocurrido puede marcar un punto de inflexión en la lucha contra el narcoterrorismo en la región.
Pero el mensaje no se queda solo en lo militar. Desde la Cancillería remarcan que estos hechos podrían abrir una nueva etapa política en Venezuela. El objetivo, según el texto oficial, es que el pueblo venezolano pueda recuperar la democracia, el respeto por la ley y los derechos humanos, tras años de lo que califican como un régimen autoritario.
En ese sentido, el Gobierno argentino expresó su expectativa de que esta nueva situación permita que las autoridades elegidas en las elecciones de 2024 asuman efectivamente el poder. Allí aparece un nombre central: Edmundo González, a quien el comunicado reconoce como presidente electo, y que debería poder ejercer su mandato conforme a la voluntad popular expresada en las urnas.
También se destaca el rol de Machado, a quien el texto oficial señala por su liderazgo en la defensa de la democracia y la libertad en Venezuela. Para la Argentina, su figura es clave en el proceso de transición política que podría abrirse tras los últimos acontecimientos.
El comunicado suma, además, un reclamo puntual que no pasa desapercibido. El Gobierno argentino recordó que el régimen venezolano es responsable por la integridad física del ciudadano argentino Nahuel Gallo, detenido de manera arbitraria y en situación de desaparición forzada. En ese punto, volvió a exigir su liberación inmediata.
Por último, la Casa Rosada reafirmó ante la comunidad internacional su compromiso de trabajar por el retorno pleno de la institucionalidad democrática y del Estado de Derecho en Venezuela, siempre —según remarca— con foco en la dignidad y el bienestar del pueblo venezolano.
El posicionamiento de Javier Milei junto a Machado marca un alineamiento claro, que contrasta con la postura más ambigua de Donald Trump sobre quién debería liderar la transición y un eventual nuevo gobierno opositor. Y ahí queda abierto el interrogante que muchos se hacen: ¿estamos ante un verdadero cambio de etapa en Venezuela o solo frente a un nuevo capítulo de tensión regional?
