La AFA atraviesa hoy una de sus etapas más turbulentas, y detrás de cada decisión judicial y administrativa hay conflictos que pocos conocen. ¿Qué pasó realmente entre Claudio Tapia, Pablo Toviggino y Daniel Angelici, y cómo apareció Mauricio Macri en la historia? La respuesta conecta décadas de poder, traiciones y negocios.
La tensión entre Tapia y Toviggino, su mano derecha, con Angelici no es nueva. Se remonta al gobierno de Macri, cuando el entonces presidente buscó intervenir la AFA tras la muerte de Julio Grondona y la breve presidencia interina de Luis Segura, de Argentinos Juniors. Aquella crisis institucional abrió la puerta a maniobras políticas y judiciales que hoy todavía repercuten.
Angelici, que era presidente de Boca y vicepresidente de Segura, intentó posicionarse como figura clave en la AFA. Fue él quien incorporó a Toviggino en la comisión normalizadora junto a Javier Medín y Carolina Cristinziano, esposa de Gonzalo Belloso, actual presidente de Rosario Central. La idea era controlar la transición y evitar que otros dirigentes, como Armando Pérez, avanzaran en la nueva estructura de la AFA bajo la mirada de Macri.
Sin embargo, la alianza no duró. Cuando Tapia asumió la presidencia de la AFA en marzo de 2017, Toviggino y Cristinziano se acercaron al nuevo jefe, consolidando una relación casi incondicional. Esto marcó el comienzo de la ruptura con Angelici, quien había intentado un negocio fallido con Toviggino a través de “Mendoza Wines SA” para comercializar vinos con la marca Maradona. El proyecto incluía a Luciano Pantano, un monotributista vinculado a una mansión de Pilar que hoy la justicia investiga por lavado de dinero. Desde entonces, la mano derecha de Tapia quedó bajo la lupa judicial.
La herida de Angelici no fue solo política. En Boca, la traición de Toviggino y Tapia también se sintió fuerte: el apoyo del tesorero de la AFA permitió que Jorge Ameal y Juan Román Riquelme desplacen al macrismo del club en 2019. Esa jugada profundizó la distancia entre el Tano y la actual cúpula de la AFA, consolidando la independencia de Tapia y su círculo.
Hoy, la AFA enfrenta investigaciones judiciales mientras intenta mantener el control del fútbol argentino. Entre conflictos personales, negocios frustrados y estrategias políticas, queda claro que entender la AFA va más allá de los partidos: es una historia de poder, traiciones y decisiones que siguen resonando en cada rincón del fútbol.