Mientras los incendios avanzaban en Chubut, la vicepresidenta Victoria Villarruel viajó al Parque Nacional de Los Alerces para acompañar a los brigadistas que combaten el fuego. No fue una visita simbólica: su presencia expuso una diferencia clara con el presidente Milei, que decidió no viajar a la Patagonia.
El contraste fue fuerte. Mientras Villarruel estuvo en el terreno, Milei compartió en redes sociales una imagen generada con inteligencia artificial donde se lo ve junto a bomberos en medio de un incendio. Esa foto generó críticas y malestar, incluso dentro del propio oficialismo.
Nuestra Patagonia se incendia año tras año. Parques nacionales y tierras fiscales y privadas son arrasadas por el fuego iniciado con dolo, por negligencia o en forma fortuita.
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) January 12, 2026
Todos los años se repite esta tragedia que nos duele a todos los argentinos, por eso voy a proponer a… pic.twitter.com/KdjHTfc06n
Durante su estadía en el Sur, Villarruel pidió un helicóptero a la Agencia Federal de Emergencia para sobrevolar las zonas afectadas. La respuesta fue negativa. En la Casa Rosada cayó muy mal que la vicepresidenta se mostrara activa en una crisis que golpea fuerte al Gobierno.
La Agencia Federal de Emergencia depende del Ministerio de Seguridad, hoy bajo la conducción de Alejandra Monteoliva, funcionaria cercana a Patricia Bullrich. Allí se tomó la decisión de no facilitar el helicóptero, con el argumento de que los recursos están destinados solo al combate del fuego.
El trasfondo es una pelea abierta. La relación entre Victoria Villarruel y el entorno de Milei está rota desde hace meses. Las tensiones comenzaron en el Senado y se profundizaron con gestos públicos y cruces en redes sociales.
El secretario de Comunicación, Javier Lanari, salió a criticarla de forma directa. Dijo que el Estado no está al servicio de la “alta política”, en alusión a una frase que Villarruel había usado tiempo atrás para describir su rol en el Senado. Esa expresión sigue molestando al presidente.
Lejos de bajar el tono, Villarruel respondió con un mensaje propio. Propuso endurecer las penas para quienes provocan incendios, sin importar nacionalidad, origen o ideología. El mensaje fue leído como una chicana a Bullrich, que volvió a señalar al pueblo mapuche.
Sin embargo, el fiscal de Lago Puelo, Carlos Díaz Mayer, descartó una acción coordinada de comunidades mapuches. Sí confirmó que la principal hipótesis es que el fuego fue intencional, pero sin atribuirlo a un grupo específico.
El episodio del helicóptero dejó algo claro: la interna del Gobierno ya no se disimula. Y en medio de una emergencia ambiental grave, la pelea política entre Milei y Victoria Villarruel quedó expuesta ante todos. El fuego avanza, pero el conflicto también.