Mientras el fuego avanzaba en la Patagonia, una foto encendió otra polémica. ¿Quién estuvo realmente en la zona de los incendios y quién solo apareció en redes? Esa es la pregunta que muchos se hicieron en las últimas horas, y la respuesta dejó expuesta una fuerte interna en la cúpula del poder.
La vicepresidenta Victoria Villarruel viajó a Chubut y recorrió el Parque Nacional de Los Alerces, una de las áreas más castigadas por los incendios forestales. Su presencia fue concreta, sin cámaras ni posteos espectaculares. En paralelo, el presidente Milei compartió una imagen generada con Inteligencia Artificial que simulaba su presencia en la Patagonia y desató una ola de críticas.
Villarruel se reunió con el intendente de la zona, Danilo Hernández Otaño, y se interiorizó sobre la situación que atraviesan los brigadistas y vecinos afectados por el fuego. El encuentro tuvo un perfil institucional y reservado. No hubo selfies, ni publicaciones en redes sociales, una decisión que muchos leyeron como una forma clara de diferenciarse de su compañero de fórmula.
La vicepresidenta no llegó a cruzarse con el gobernador Ignacio “Nacho” Torres por cuestiones de agenda, aunque ambos ya habían mantenido un encuentro meses atrás. Aun así, su visita al territorio fue interpretada como un gesto político fuerte en medio de la crisis ambiental.
Del otro lado, Milei quedó en el centro de la polémica tras publicar una imagen trucada: aparece de traje, en medio de un incendio, dándole la mano a un bombero, mientras otros brigadistas observan la escena sin combatir el fuego. La foto, creada con herramientas de Inteligencia Artificial, fue rápidamente cuestionada por usuarios y especialistas.
Las críticas no tardaron en multiplicarse, sobre todo porque el Gobierno nacional viene siendo señalado por el recorte de fondos destinados al combate de incendios forestales. En ese contexto, el posteo presidencial fue visto como una puesta en escena poco acertada frente a una situación extrema.
Ante la presión en redes, Milei se vio obligado a hacer declaraciones para bajar la tensión, aunque el daño ya estaba hecho. La comparación fue inevitable: mientras la vicepresidenta caminó el territorio, el presidente apareció solo en una imagen digital.
El episodio dejó al descubierto dos formas opuestas de enfrentar una crisis: una, desde el lugar de los hechos; la otra, desde una pantalla. Y en medio del fuego en Chubut, la política volvió a arder.
