Hay una pregunta que muchos se están haciendo y que abre este debate: ¿la inteligencia artificial llegó para ayudar a los trabajadores o para reemplazarlos? Lo que pasó en Mercado Libre en las últimas horas vuelve a poner ese interrogante sobre la mesa y genera preocupación en todo el sector tecnológico.
Mercado Libre despidió a parte de los empleados que habían trabajado entrenando sistemas de inteligencia artificial. En total, fueron 119 personas en la región y 32 en la Argentina, según se informó internamente. Se trata de trabajadores del área de UX, clave para enseñarle a los bots cómo responder, interactuar y resolver problemas de los usuarios.
La decisión se comunicó por Zoom y tomó por sorpresa a los equipos. Muchos de los despedidos eran quienes, justamente, habían entrenado a los sistemas que hoy la empresa usa para atención al cliente y otras tareas automatizadas.
Este fenómeno no es aislado. Cada vez más empresas incorporan bots para atender consultas, vender productos o resolver reclamos. En la mayoría de los casos, esos sistemas todavía tienen supervisión humana. Sin embargo, el avance es rápido. En Estados Unidos, hasta diciembre de 2025, se registraron 55 mil despidos vinculados al reemplazo por IA, lo que representa el 4,5% del total de despidos en ese período.
En el caso de Mercado Libre, la empresa asegura que sigue con su plan de expansión. Pero hay un punto sensible: para recibir subsidios del Estado, la compañía tiene la obligación de mantener o aumentar su planta laboral. Por eso, los puestos eliminados deberían ser reemplazados.
La firma fundada por Marcos Galperín recibe subsidios que rondan los cien mil millones de pesos por unos 7.000 empleados, casi la mitad de su dotación total. Este beneficio está ligado a la Ley de Economía del Conocimiento, que busca fomentar el empleo en el sector tecnológico.
El problema es que la cantidad exacta de trabajadores alcanzados por esa ley no es pública. Solo se puede conocer mediante pedidos de acceso a la información, lo que suma más ruido al conflicto.
Desde el sindicato de la industria informática manifestaron su preocupación y reclamaron reglas claras. Manuel Alonso, secretario gremial, fue contundente: “Los modelos de IA aprenden a hacer su trabajo gracias a los trabajadores que están siendo despedidos. Lo alarmante es que esos mismos compañeros son los que le enseñaron al algoritmo a hacer sus tareas”.
El caso de Mercado Libre reabre un debate que recién empieza: cómo se adapta el mundo del trabajo a la inteligencia artificial sin que el costo lo paguen siempre los mismos. Una discusión que, lejos de cerrarse, promete seguir creciendo.
