Arrancó con números fríos, pero el impacto es bien concreto: Mar del Plata recibe menos plata y nadie explica del todo por qué. Esa es la alarma que encendió en las últimas horas una denuncia política que volvió a poner en el centro una pregunta clave para muchos vecinos: ¿cómo se reparten los fondos de la Provincia y por qué el distrito sale perdiendo?
El senador nacional Maximiliano Abad denunció que la ciudad fue discriminada en el reparto de recursos que realiza la provincia de Buenos Aires a través del Código Único de Distribución (CUD). Según expuso, los primeros movimientos oficiales muestran una caída histórica en los fondos que llegan a General Pueyrredón.
“No es una opinión, son los números”, aseguró el legislador radical. De acuerdo a sus datos, en los últimos diez años el distrito perdió casi el 5% de su participación en la coparticipación provincial. Pero el dato que más preocupa es otro: entre 2023 y 2025, en solo dos años, Mar del Plata perdió el mismo porcentaje de recursos que en toda la década anterior.
¿Qué significa eso en la práctica? Menos dinero para áreas sensibles como salud, seguridad, infraestructura y servicios básicos. Abad precisó que la merma supera los 3.000 millones de pesos entre 2022 y 2024, una cifra que termina trasladándose a la vida diaria de los vecinos.
El senador también puso el foco en una contradicción que, según remarcó, la Provincia no reconoce. Mar del Plata es el principal destino turístico bonaerense durante todo el año. Recibe millones de visitantes, genera empleo y sostiene una economía regional clave. Sin embargo, esa realidad no estaría reflejada en la distribución de fondos.
Uno de los puntos más duros de la denuncia tiene que ver con la falta de información oficial. Abad cuestionó que el gobierno provincial no publique de manera clara las fórmulas ni los criterios que utiliza para repartir los recursos del Código Único de Distribución. “Sin transparencia no hay equidad”, sostuvo, y habló directamente de “discriminación presupuestaria”.
El reclamo no es nuevo y suele repetirse desde distritos que no están alineados políticamente con la gobernación. Pasó antes y vuelve a pasar ahora. En ese marco, Abad fue claro: no se trata de pedir privilegios, sino de exigir una distribución justa, transparente y acorde al peso real que tiene Mar del Plata dentro de la provincia de Buenos Aires.
Mientras tanto, la discusión sigue abierta. Los números ya están sobre la mesa. La pregunta que queda flotando es si habrá una explicación oficial —y una corrección— o si la ciudad deberá seguir ajustándose con menos recursos de los que le corresponden.