Algo pasó puertas adentro del Gobierno que terminó con una renuncia clave y un fuerte ruido institucional. No fue un trámite más ni una salida ordenada. Hubo presiones, un choque de leyes y una decisión que encendió alarmas. La pregunta es simple, pero la respuesta no tanto: ¿por qué Paul Starc dejó la Unidad de Información Financiera?
Paul Starc renunció a la dirección de la UIF luego de rechazar las presiones del ministro de Economía, Luis Caputo, y del titular del Banco Central, Santiago Bausili, para reglamentar la ley de “Inocencia Fiscal”. Esa norma es clave para el Gobierno porque busca que los ahorristas blanqueen dólares no declarados y los vuelquen al sistema formal.
Starc estaba siendo apurado para adaptar las normas antilavado y permitir que la ley se aplique sin trabas. Desde el Ministerio de Economía y el Banco Central lo acusaban de demorar los cambios necesarios. Pero el ahora ex titular de la UIF tenía otra mirada.
Dentro del organismo explicaron que la ley de Inocencia Fiscal choca de frente con la ley de lavado de activos, que es una norma superior y vigente. Además, la Argentina está bajo seguimiento del GAFI, el organismo internacional que controla el cumplimiento de estándares antilavado. Para Starc, modificar resoluciones internas para habilitar una ley que podría ser inconstitucional era un riesgo demasiado alto.
La preocupación no era menor. En la UIF señalaron que la ley de lavado no le da potestad al organismo para regular en el sentido que pedía el Gobierno. Avanzar igual implicaba exponerse a sanciones internacionales y a observaciones del GAFI, algo que puede traer consecuencias serias para el país, como restricciones financieras y pérdida de credibilidad.
“La ley de lavado choca con inocencia fiscal y no le da facultades a la UIF. Sacar una normativa contraria es jugarse la cabeza”, dijeron desde el organismo. Esa tensión fue el punto de quiebre.
El miércoles, Paul Starc fue a la UIF solo para almorzar y vaciar su despacho. Horas después, el Gobierno confirmó su salida y anunció que será reemplazado por Ernesto Gaspari, exdirector de finanzas y control del Grupo Macri.
La renuncia no fue un hecho aislado. Todo el equipo de Starc decidió dar un paso al costado. Se van Eduardo De Biase, subdirector de Litigios Penales; Eduardo Muñoz, director de Coordinación Internacional; Martín Montero, director de Análisis; y también los responsables de despacho y administración.
El episodio deja una señal clara: la reglamentación de la ley de Inocencia Fiscal abrió una interna fuerte entre la urgencia política y los límites legales. Y, por ahora, la salida de Paul Starc expone que ese conflicto está lejos de resolverse sin costos.