martes 03 de febrero de 2026 - Edición Nº4975

Nacionales | 29 ene 2026

Techint presiona por dumping tras perder la licitación del gasoducto de Vaca Muerta

Algo no cerró desde el primer día y ahora el conflicto escala. ¿Por qué Techint insiste en que hubo dumping si perdió por tanta diferencia?


Algo no cerró desde el primer día y ahora el conflicto escala. ¿Por qué Techint insiste en que hubo dumping si perdió por tanta diferencia? La respuesta no está solo en los números, sino en cómo se jugó una de las licitaciones más importantes ligadas a Vaca Muerta.

La licitación del gasoducto que unirá Vaca Muerta con Río Negro, una obra clave de casi 500 kilómetros, terminó con un resultado inesperado para el poder económico local. La provisión de caños quedó en manos de la empresa india Welspun, que presentó la oferta más baja y superó con holgura a todos sus competidores, incluida Techint, que quedó sexta en la lista.

La propuesta ganadora fue de unos 203 millones de dólares. La de Tenaris, la firma del grupo Techint, fue la más cara: un 45% más alta. En números concretos, más de 90 millones de dólares de diferencia. Incluso después de una segunda oferta, habilitada por gestiones internas, la empresa de Paolo Rocca solo bajó un 5% el precio y siguió quedando muy por encima.

El proceso fue evaluado por el consorcio privado Southern Energy, integrado por petroleras que operan en Vaca Muerta, y se resolvió por unanimidad. El 23 de diciembre de 2025, la licitación fue adjudicada formalmente a Welspun. Un día después, ya con la decisión tomada, Tenaris volvió a presentar otra oferta, fuera de plazo.

Pese a eso, insistió. El 6 de enero, con el contrato ya firmado, la empresa intentó igualar las condiciones comerciales de la propuesta ganadora. La respuesta fue clara: el proceso estaba cerrado y aceptar esa oferta iba contra la transparencia y la igualdad de condiciones para todos los participantes.

El tema tomó mayor visibilidad cuando el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, expuso públicamente el lobby del CEO de YPF, Horacio Marín, ex empleado de Techint durante 35 años. Marín había impulsado un mecanismo de “first refusal” para que Tenaris pudiera empatar cualquier oferta y quedarse con la obra. La maniobra no prosperó.

Sin margen dentro del proceso licitatorio, ahora Techint apunta a otro frente: presiona a la Secretaría de Comercio para que declare que hubo dumping. El dumping ocurre cuando una empresa vende por debajo de su costo o a un precio artificialmente bajo para quedarse con un mercado.

Sin embargo, fuentes técnicas vinculadas a la licitación del gasoducto aseguran que no hubo dumping. Welspun fabricará los caños en India y comprará la chapa donde resulte más competitiva, algo permitido por las reglas del proceso.

Además, uno de los argumentos de Techint, el “compre argentino”, pierde fuerza: Tenaris importa el 100% de la chapa desde Brasil y en Argentina solo realiza el plegado y la costura. Esa chapa proviene de Usiminas, empresa controlada por Ternium, otra firma del grupo Techint.

Incluso si prosperara la denuncia por dumping, hay un dato clave: Tenaris quedó detrás de otras cuatro empresas. El problema, más que el precio indio, parece haber sido el propio número que presentó Techint.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias