Mientras el fuego avanza en la Patagonia y mantiene en vilo a Bariloche y la región, una pregunta empezó a circular con fuerza en la política: ¿por qué el responsable del Parque Nahuel Huapi aparece más activo en la interna del PJ de Bahía Blanca que en la emergencia ambiental? Ese contraste es el eje de una polémica que mezcla incendios, redes sociales y rosca partidaria.
En los últimos días se registraron focos de incendios intencionales a la vera de la Ruta 40, dentro de la jurisdicción del Parque Nahuel Huapi. Fueron al menos tres focos que lograron ser apagados gracias a la rápida reacción de visitantes y transeúntes. La situación encendió las alarmas en Bariloche, sobre todo por el antecedente cercano del desastre ambiental en el Parque Nacional Los Alerces, en Chubut.
En ese contexto delicado, el funcionario designado por Daniel Scioli para conducir el parque, Dámaso Larraburu, quedó en el centro de las críticas. No solo por la emergencia ambiental, sino por su aparición pública en la interna del peronismo bahiense.
Todo se desató cuando Larraburu publicó en la red social X un mensaje apoyando la posible candidatura de Miguel Ángel Agüero como presidente del PJ de Bahía Blanca. Agüero es el actual secretario general del sindicato de municipales y uno de los nombres que suenan para conducir el partido a nivel local.
El posteo no pasó desapercibido. En sectores del peronismo bahiense cayó mal que un funcionario nacional, en medio de una crisis ambiental, se metiera de lleno en la discusión política local. Según fuentes partidarias, Larraburu ya venía jugando “por lo bajo” en la interna, con contactos frecuentes con concejales cercanos al intendente Federico Susbielles, pero esta vez lo hizo de manera abierta.
Las críticas no tardaron en llegar. Algunos dirigentes lo tildaron de “libertario”, en alusión a su cargo actual dentro del gobierno nacional. La respuesta de Larraburu fue directa: “Afiliado al PJ hace 51 años”, escribió para despegarse de cualquier vínculo con La Libertad Avanza.
Sin embargo, el malestar siguió creciendo. “No le preocupa el fuego ni lo que le diga Milei”, deslizó una fuente del peronismo bahiense, marcando el contraste entre los incendios en el parque y la actividad política del funcionario.
El propio Miguel Ángel Agüero reconoció días atrás que recibió llamados desde Buenos Aires para asumir la conducción del PJ local, aunque dentro del partido aseguran que, por ahora, el único respaldo público fue el de Larraburu. Otros sectores impulsan un candidato de unidad y miran con recelo esta jugada.
Horas después de la polémica, Larraburu intentó bajar el tono. Dijo que solo expresó una opinión personal y pidió disculpas por haberse metido en la discusión interna tras un tiempo de ausencia en Bahía Blanca.
La controversia no es nueva. Larraburu, que llegó al gobierno libertario de la mano de Scioli, ya había sido cuestionado durante los incendios del año pasado en el parque que hoy administra. Con nuevos focos de fuego y una interna política en ebullición, la pregunta sigue abierta: ¿dónde debería estar hoy la prioridad del funcionario?