Acciones argentinas Wall Street fue la foto más cruda de un martes que sacudió a los mercados. Pero detrás de las caídas hay una decisión política que abrió una señal de alarma. Lo que pasó puertas adentro del Indec terminó teniendo impacto directo en Nueva York. Y esa conexión explica por qué los inversores reaccionaron con tanta dureza.
Las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street vivieron un verdadero martes negro, con derrumbes que llegaron hasta el 23%. El golpe no fue casual ni técnico: el mercado leyó un mensaje claro tras la salida de Marco Lavagna del Indec y la intervención del Gobierno sobre los datos de inflación.
El lunes se conoció que Marco Lavagna dejó la presidencia del organismo estadístico. El motivo fue el nuevo índice de inflación de enero, que marcaba una suba del 3,4%. Según se confirmó después, el Gobierno no quería que ese dato se difundiera porque chocaba de frente con el relato oficial de una fuerte desinflación.
El propio Caputo reconoció que la salida de Lavagna estuvo ligada a esa resistencia a ocultar el número. Esa admisión encendió todas las luces rojas en el mercado: para los inversores, tocar el Indec implica perder credibilidad en una de las pocas anclas de confianza que tiene el país.
La respuesta fue rápida y contundente. Los ADRs argentinos en Wall Street se desplomaron en bloque. La peor caída fue la de Bioceres Crop, que perdió un 23% y marcó un mínimo histórico de 1,14 dólares. También hubo fuertes bajas en Globant, que cayó 13,1%, y en Vista, que retrocedió 7,4%.
A nivel local, el impacto también se sintió. El Merval cerró con una baja del 1,3%, mientras que el riesgo país volvió a superar los 500 puntos básicos. Todo en el mismo día.
El problema no es solo el número de inflación, sino la señal política. Para los inversores, que el Gobierno intervenga en el Indec genera dudas sobre la transparencia de los datos futuros. Y sin datos confiables, no hay forma de evaluar la economía.
A eso se sumó otro mensaje que cayó mal: Caputo confirmó que el Gobierno no planea salir a buscar financiamiento en el mercado internacional en el corto plazo. En un contexto de caída de acciones y suba del riesgo país, esa definición fue leída como una señal de aislamiento financiero.
En síntesis, las acciones argentinas en Wall Street no cayeron solo por números. Cayeron por desconfianza. El mercado castigó la intervención en el Indec, la salida de Marco Lavagna y la falta de una estrategia clara para recuperar crédito.