El Municipio de Mar del Plata volvió a quedar en el centro de la disputa entre intendentes y el Ministerio de Economía. Tras la visita del presidente Javier Milei a la ciudad, el Ejecutivo local confirmó su intención de incorporar el cobro de la tasa de alumbrado público en la boleta de luz, una decisión que reaviva un conflicto directo con el ministro Luis “Toto” Caputo.
La iniciativa es impulsada por el intendente interino Agustín Neme, reemplazante de Guillermo Montenegro, y forma parte del proyecto de Presupuesto y Fiscal-Impositiva 2025, que comenzó a circular en el Concejo Deliberante una vez superado el paso presidencial por el distrito.
Según se desprende del texto oficial, el objetivo del municipio es alcanzar una cobrabilidad superior al 90%, mediante lo que definen como “un mecanismo de liquidación y recaudación ágil y sumamente efectivo”, a través de la factura de la distribuidora EDEA.
El cobro del alumbrado público en la boleta eléctrica fue la primera gran pelea de Caputo con los intendentes del conurbano bonaerense, a poco de asumir en Economía. En 2024, el ministro avanzó con una resolución que buscaba prohibir este mecanismo, argumentando que encarecía las tarifas y desvirtuaba la factura del servicio eléctrico.
Sin embargo, los jefes comunales del peronismo judicializaron la medida y advirtieron que estaba en riesgo el financiamiento del sistema de alumbrado público. Finalmente, la Justicia falló a favor de los municipios, dejando sin efecto la prohibición.
Ahora, la decisión de Neme sorprende incluso dentro de sectores del propio Gobierno nacional, que ya venían cuestionando a Montenegro por otro tributo objetado por Economía: la tasa vial aplicada a la carga de combustible, una de las más altas de la provincia de Buenos Aires.
De acuerdo al proyecto oficial, el nuevo esquema busca garantizar una cobrabilidad plena de montos que oscilan entre los $1.000 y los $6.700, dependiendo del tipo de contribuyente y consumo.
Desde el oficialismo municipal aseguran que la medida cuenta con el acompañamiento de los concejales de La Libertad Avanza, aunque admiten que existen dudas sobre cómo será recibida en Casa Rosada, en un contexto de fuerte discurso nacional contra los impuestos locales.
El bloque de Unión por la Patria salió al cruce del proyecto y advirtió que la decisión “encarece la boleta eléctrica para numerosos hogares” y deja a los vecinos expuestos a futuros tarifazos.
Además, los concejales opositores denunciaron que el Ejecutivo intenta ocultar “un aumento real del 37% en la Tasa de Servicios Urbanos”, al que se suma una cláusula gatillo por inflación.
“Todo esto ocurre mientras el gobierno sostiene la tasa vial más cara de la provincia de Buenos Aires y ese esfuerzo no se traduce en mejoras: las calles siguen llenas de baches”, señalaron desde el bloque kirchnerista.
El intendente interino busca tener aprobado el Presupuesto y la Fiscal-Impositiva antes de la apertura de sesiones, prevista para principios de marzo. Por eso, los proyectos comenzaron a discutirse en comisiones este miércoles y podrían llegar al recinto a fines de febrero.
El debate promete escalar no solo en el Concejo Deliberante, sino también en la relación entre el municipio y el Gobierno nacional, en un distrito clave de la Costa Atlántica bonaerense.