El acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur volvió al centro de la escena política argentina, pero rodeado de incertidumbre. A pesar de que el Poder Ejecutivo lo incluyó formalmente en el temario de las sesiones extraordinarias del Congreso, el texto completo del tratado aún no fue girado a la Cámara de Diputados, un paso indispensable para iniciar cualquier debate legislativo.
La advertencia llegó desde la oposición. El diputado nacional de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, reclamó públicamente al presidente Javier Milei que envíe “sin más demora” el acuerdo al Parlamento. Según el legislador, la falta del texto bloquea cualquier avance institucional.
“Sin texto no hay debate ni avance posible”, subrayó Ferraro desde su cuenta oficial de X, al tiempo que remarcó que Diputados está en condiciones de convocar a comisiones y sesionar para tratar el tema.
El reclamo se produce en un contexto particular: mientras la actividad parlamentaria ya comenzó, la mayoría de los proyectos incluidos en extraordinarias tendrían como cámara de inicio al Senado, dejando a Diputados a la espera.
Le pido al presidente @JMilei que, sin más demora, envíen a la Cámara de Diputados el texto del acuerdo Unión Europea–Mercosur para su ratificación.
— maxi ferraro 🎗️ (@maxiferraro) February 3, 2026
Ya estamos en sesiones extraordinarias y, aunque fue incluido en el temario, el texto sigue sin llegar. Sin texto no hay debate ni… https://t.co/y0Rf4CQYrd
Uno de los obstáculos internos que enfrenta el oficialismo es la conformación de las comisiones, luego de la renovación parlamentaria del año pasado. En ese marco, el Gobierno evalúa impulsar a la diputada Juliana Santillán para presidir la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, clave para el tratamiento del acuerdo internacional.
Sin embargo, desde Unión por la Patria advierten que el problema no es solo político, sino también legal y administrativo. Voceros del bloque señalaron que el tratado aún no estaría en condiciones formales de ser enviado al Congreso argentino.
La advertencia se apoya en declaraciones de la vicecanciller de Uruguay, Valeria Csukasi, quien explicó que el texto definitivo del acuerdo debe ser previamente autenticado por el cuerpo diplomático de Paraguay, país que ejerce actualmente la presidencia pro témpore del Mercosur.
Según detalló la funcionaria, se trata de un proceso técnico complejo:
El acuerdo completo supera las 8.000 páginas
Debe ser revisado y certificado página por página
Solo una vez autenticado puede enviarse a los Parlamentos nacionales
Hasta que ese procedimiento no concluya, el envío al Congreso argentino podría enfrentar objeciones formales.
Mientras en la Argentina el debate sigue trabado, Brasil dio un paso decisivo. Este lunes, el presidente Lula da Silva envió el acuerdo Mercosur–Unión Europea al Congreso Nacional brasileño para iniciar su proceso de ratificación, en coincidencia con el inicio del período legislativo 2026.
El mandatario expresó su expectativa de que el Parlamento brasileño acelere el tratamiento “en el menor plazo posible”, enviando una señal clara tanto a la región como a Bruselas.
Desde Europa, la presión también crece. El canciller alemán, Friedrich Merz, sostuvo que el acuerdo podría entrar en vigor de manera provisoria si al menos uno de los países del Mercosur lo aprueba en su Congreso. Esa posibilidad genera tensiones políticas y jurídicas, especialmente tras el reciente freno institucional en el bloque europeo.
Cabe recordar que el 21 de enero, apenas cuatro días después de la firma del acuerdo, la Eurocámara votó avanzar con una denuncia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), lo que alteró el cronograma original del entendimiento.
Esta semana, en una conferencia conjunta, el canciller alemán y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, admitieron que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aún no definió si avanzará con la aplicación provisoria del acuerdo.
Además, confirmaron gestiones diplomáticas para profundizar el diálogo con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, uno de los principales referentes del rechazo al tratado comercial.
El escenario, tanto en Europa como en la Argentina, sigue abierto. Con presiones externas, internas y legales, el acuerdo Unión Europea–Mercosur continúa siendo una promesa estratégica que, por ahora, no logra traducirse en hechos concretos en el Congreso nacional.