El escenario político argentino atraviesa una etapa de redefiniciones profundas, marcada por la consolidación del poder presidencial y la falta de rumbo en la principal fuerza opositora. Así lo planteó el escritor y analista político Jorge Asís, durante una entrevista en Infobae en Vivo A las Nueve, donde realizó un análisis crítico del presente del Gobierno nacional y del peronismo.
Para Asís, los principales méritos del presidente Javier Milei no están en la economía sino en la construcción política: “Los grandes méritos de Milei son todos políticos”, sostuvo. Si bien reconoció que el Gobierno logró contener la inflación, advirtió que aún no existe una salida estructural para la economía argentina.
El analista fue contundente al diferenciar ambos planos: “En la economía todavía no acertó”, afirmó, al tiempo que remarcó la ausencia de una política industrial clara y los problemas derivados de la apertura de importaciones. Según describió, el consumo no repunta y el sector productivo enfrenta serias dificultades para competir con los productos del exterior.
Asís destacó que la construcción de poder de Milei en apenas tres años resulta “absolutamente admirable”, especialmente si se tiene en cuenta que no proviene de una estructura partidaria tradicional. “No por la economía, sino porque sus méritos son todos políticos”, insistió.
En ese marco, sostuvo que el Presidente está detrás de las principales decisiones estratégicas, aunque públicamente lo niegue. Como ejemplo, mencionó la definición de candidaturas clave en la provincia de Buenos Aires, donde Milei mantuvo a José Luis Espert como candidato hasta último momento y promovió figuras que hoy ocupan bancas legislativas.
También se refirió al armado con dirigentes provenientes de otros espacios, como Diego Santilli, a quien definió como uno de los baluartes actuales del oficialismo tras su distanciamiento de Horacio Rodríguez Larreta. Para Asís, este proceso evidencia una conducción centralizada del poder político en la figura presidencial.
Uno de los ejes centrales del análisis estuvo puesto en la situación del peronismo, al que Asís describió como una fuerza en plena crisis de identidad. “El peronismo creó a Milei”, afirmó, y lo definió como un producto político surgido para evitar que Juntos por el Cambio heredara el gobierno tras la gestión de Alberto Fernández.
Según el analista, esa estrategia terminó volviéndose en contra: “Pensaron que se lo comían en dos pancitos después, pero perdiste, fuiste”, sentenció.
Asís explicó que el peronismo atraviesa lo que denominó “el peronismo del año par”, una etapa dedicada a discutir liderazgos sin que surja una figura claramente representativa. Entre los dirigentes que hoy aparecen en disputa mencionó a Sergio Massa, Axel Kicillof y Sergio Uñac, aunque aclaró que ninguno logra todavía sintetizar un liderazgo nacional.
Sobre el gobernador bonaerense, remarcó su rol como principal contrapunto territorial al modelo libertario: “Kicillof sostiene los trapos con el modelo de Milei y tiene un mérito formidable”, aunque advirtió que su anclaje en la provincia de Buenos Aires también puede convertirse en un límite para proyectarse a nivel nacional.
El análisis de Asís incluyó una evaluación crítica del rol de Cristina Kirchner y su relación con el Poder Judicial. Según el escritor, la expresidenta “manejó muy mal el tema de la justicia”, especialmente en su vínculo con la Corte Suprema.
En relación con las causas judiciales, como la causa Cuadernos, sostuvo que el kirchnerismo incurrió en un negacionismo que terminó dañando al conjunto del peronismo. “No podés decir que esto no existió porque existió”, afirmó, y definió al kirchnerismo como “una versión patológica del peronismo”, cuyas consecuencias hoy se pagan políticamente.
En materia internacional, Asís destacó el alineamiento del Gobierno con Donald Trump, al que calificó como una apuesta audaz. “Mientras respire Trump, respira Milei”, aseguró, y sostuvo que el respaldo del expresidente estadounidense fue clave para sostener al Gobierno en momentos críticos.
Finalmente, describió un clima social complejo, marcado por la falta de empleo y el deterioro del poder adquisitivo. Como ejemplo, mencionó situaciones donde miles de personas compiten por pocos puestos de trabajo, lo que, a su entender, contradice cualquier relato de recuperación económica.