El Partido Justicialista bonaerense confirmó este viernes una lista única de autoridades provinciales, que será encabezada por el gobernador Axel Kicillof, quien asumirá formalmente la presidencia partidaria el próximo 16 de marzo. La decisión buscó evitar una interna provincial de alto voltaje y mostrar una imagen de unidad frente a los desafíos electorales que se avecinan en la provincia de Buenos Aires.
Sin embargo, esa foto de orden en la cúpula no logró replicarse en el territorio. En 33 distritos bonaerenses, casi uno de cada cuatro municipios, el PJ no alcanzó consensos y deberá dirimir sus conducciones locales en elecciones internas previstas para el 15 de marzo, una situación que genera preocupación puertas adentro por posibles fracturas postelectorales.
Según pudo reconstruir Primera Página, la cantidad de distritos con comicios internos supera ampliamente las previsiones de las actuales autoridades partidarias. Entre los municipios donde habrá disputa se destacan Lanús, Morón, Merlo, Tigre, San Miguel, Presidente Perón, La Costa y General Rodríguez, además de otros puntos clave del Conurbano y el interior provincial.
En la mayoría de los casos, la lógica de competencia se ordena en torno a dos espacios: uno vinculado a La Cámpora y otro alineado con el Movimiento Derecho al Futuro, el armado político que responde al gobernador bonaerense. Pero hay excepciones que rompen ese esquema y exponen tensiones más profundas.
Uno de los casos más complejos se registra en Junín, cabecera de la cuarta sección electoral, donde competirán tres listas por la conducción del PJ local. Allí, el concejal del Frente Renovador en Fuerza Patria, Fernando Burgos, encabeza la nómina “Unidad Peronista”, que logró amalgamar al kicillofismo y a La Cámpora.
Sin embargo, el pejotismo juninense no cerró filas. Surgieron dos propuestas más con fuerte respaldo gremial:
“Fuerza Peronismo”, encabezada por Cristina Tejo, directora del HIGA Junín.
“El peronismo nos une”, liderada por el dirigente sindical municipal Claudio Camilo.
La multiplicidad de listas refleja un peronismo local fragmentado, donde el acuerdo provincial no logró contener las disputas históricas de poder.
La situación en Mar del Plata, cabecera de la quinta sección electoral, tiene un peso político aún mayor. Allí, la interna del PJ funciona como antesala de la pelea por la intendencia en 2027, en un distrito hoy gobernado por Guillermo Montenegro, intendente con licencia y actual senador provincial.
La oposición peronista llega dividida en tres sectores. Por un lado, el espacio de La Cámpora, con Fernanda Raverta como principal referencia, impulsa la candidatura de Daniel Di Bártolo para presidir el PJ local, acompañado por Nora Estrada como vicepresidenta.
En paralelo, el sector alineado con Axel Kicillof y con el respaldo del exintendente Gustavo Pulti, líder de Acción Marplatense, postula a Adriana Donzelli como candidata a presidenta, con Daniel Rodríguez como vicepresidente, apoyándose fuertemente en el sindicalismo y dirigentes históricos.
La tercera lista la encabeza Manino Iriart, exdirector del Correo Argentino durante el gobierno de Alberto Fernández, quien competirá junto a María Soledad Santamaría. Su discurso apunta a “volver a las fuentes” del peronismo local, en una elección que promete dejar heridas abiertas.