El PJ bonaerense confirmó que el próximo 15 de marzo se realizarán internas partidarias en 33 municipios, una cifra que representa cerca del 25% de los 135 distritos que integran la provincia de Buenos Aires. El dato no es menor: funciona como una radiografía precisa de las dificultades para trasladar al territorio el acuerdo de unidad alcanzado en la conducción provincial.
Por ahora, los distritos con más de una lista presentada son General Rodríguez, Luján, Marcos Paz, Moreno, Morón, Navarro, San Miguel, Tigre, Baradero, Colón, Pergamino, Ramallo, San Andrés de Giles, San Antonio de Areco, San Nicolás, Zárate, Lanús, Magdalena, Presidente Perón, Bragado, Chivilcoy, Junín, Lincoln, 9 de Julio, Balcarce, General Pueyrredon, La Costa, Lobería, Adolfo Alsina, Tornquist, Roque Pérez, Saladillo y 25 de Mayo.
Sin embargo, ese listado no es definitivo. Hasta el 16 de febrero se podrán presentar observaciones y objeciones formales. Luego, la Junta Electoral del PJ tendrá plazo hasta el 19 de febrero para resolver si alguna lista es dada de baja y bajo qué argumentos reglamentarios.
Desde la conducción bonaerense del peronismo la línea es clara. Según admitió una fuente partidaria a Data Clave, el objetivo es reducir al mínimo posible las internas, especialmente en los municipios donde el peronismo gobierna.
“La idea es hablar donde se pueda, unificar listas y trasladar al territorio la lógica de la lista única provincial”, explicó la fuente. El razonamiento apunta a descomprimir conflictos locales, evitar desgastes innecesarios y sostener un mensaje de unidad macro.
Con ese criterio, el foco está puesto en distritos como Morón, Moreno, Lanús, Luján, Baradero, Colón, Presidente Perón, La Costa, Roque Pérez, Marcos Paz, General Rodríguez, Navarro, Ramallo, San Andrés de Giles y Bragado, todos con gobiernos peronistas y, al mismo tiempo, con internas en ciernes. A ese grupo se suman Tigre, aún en plena transición política, y Tornquist, un distrito gobernado por un vecinalismo aliado al massismo.
El criterio cambia en los municipios donde el peronismo es oposición. Allí, la conducción provincial habilita la competencia interna como primer paso para construir liderazgos locales con proyección a 2027.
En esos casos, la disputa partidaria es vista como una herramienta para ordenar el espacio, medir fuerzas y comenzar a delinear candidaturas competitivas frente a los oficialismos locales.
No obstante, el escenario es dispar. En algunos distritos todavía existe margen para acuerdos de último momento. En otros, las relaciones entre los sectores están quebradas desde hace años, lo que vuelve prácticamente imposible cualquier síntesis.
Las internas más sensibles se concentran en el Conurbano bonaerense, particularmente en Moreno, Morón y Tigre, tres distritos clave tanto por peso electoral como por volumen político.
En Morón, la fractura es profunda. El intendente Lucas Ghi rompió con la histórica conducción local de Nuevo Encuentro, liderada por el exjefe comunal Martín Sabbatella, al alinearse con el Movimiento Derecho al Futuro.
Desde ese quiebre, se sucedieron renuncias de funcionarios ligados a Sabbatella y una escalada política que incluyó la expulsión de Hernán Sabbatella —hermano del exintendente— del espacio Nuevo Encuentro, tras posicionarse junto a Ghi.
Con la mira puesta en 2027, Sabbatella busca recuperar el control del PJ local. Ghi impulsa la candidatura de Claudio Román, mientras que el exalcalde respalda a la camporista Paula Majdanski. La posibilidad de un acuerdo, hoy, aparece virtualmente descartada.
En Moreno, la interna enfrenta a la intendenta Mariel Fernández, referente del Movimiento Evita, con el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, alineado con el axelismo.
Correa presentó lista propia bajo el sello del Movimiento Derecho al Futuro Moreno, destacando el respaldo político del gobernador Axel Kicillof y reivindicando una construcción con “trasvasamiento generacional” y fuerte presencia del movimiento obrero.
En Tigre, el conflicto vuelve a enfrentar al Frente Renovador con el intendente Julio Zamora, quien en las últimas elecciones compitió por fuera del PJ con el sello Somos Buenos Aires.
Zamora impulsa a su hermano Mario Zamora, mientras que el massismo selló una alianza con La Cámpora y el MDF para respaldar a Luis Samyn Ducó. La interna aparece como una de las más duras y con mayor impacto político.