Mar del Plata atraviesa, según vecinos y comerciantes, uno de los momentos más críticos en materia de seguridad de los últimos años. El diagnóstico no surge de estadísticas oficiales sino de un fenómeno social que creció al ritmo de la crisis: robo.mdp, un mapa ciudadano del delito que, en apenas dos semanas, acumuló más de 200 reportes y expone un promedio alarmante de entre 10 y 15 robos diarios.
“El clima social es de desborde total. Nunca vimos algo así”, resumió El Admin, creador de la plataforma, en una entrevista con LA CIELO. El proyecto nació luego de que él mismo fuera víctima de un robo y lograra recuperar su vehículo gracias a la colaboración en redes sociales. Esa experiencia personal se transformó en una herramienta colectiva que hoy es una de las más consultadas de la ciudad.
El sistema se apoya en reportes ciudadanos: una foto, la descripción de lo ocurrido y la ubicación exacta. En una primera etapa fue desarrollado con inteligencia artificial y luego ajustado por programadores para mejorar la validación de datos. Aunque incluye un enlace directo para realizar la denuncia oficial, no existe una integración plena con los sistemas policiales.
“Para el vecino sería imposible cargar todos los datos que pide la policía. Queremos algo ágil, que sirva para alertar”, explicó El Admin. Según relató, ningún organismo del Estado se contactó formalmente para aprovechar la información recolectada. “Nos toman como enemigos y dicen que esto tiene fines políticos, pero yo soy un comerciante que vende ropa”, aclaró.
El mapa no solo contabiliza hechos aislados: también detecta patrones delictivos. Entre ellos, la llegada de bandas que operan por temporadas. “Hay gente que viene directamente a hacer temporada de robos. Ayer detectamos un auto de Buenos Aires robando en Mar del Plata”, afirmó.
Barrios como Belgrano y Libertad aparecen marcados como puntos críticos. Allí, según los reportes, choferes de aplicaciones evitan ingresar por miedo a ser asaltados. Una de las modalidades más graves involucra a adolescentes de entre 14 y 17 años: roban un celular, piden un viaje y luego asaltan al conductor. “En algunos casos, terminan incendiando el auto”, advirtió.
En las últimas semanas también creció con fuerza el robo tipo “rastrero”, al punto de que la comunidad creó el ícono de la “rata” para identificar este delito: rotura de vidrios, arrebatos rápidos y robo de cadenas.
El diagnóstico sobre la situación policial también es preocupante. “La policía no tiene recursos, a veces no tienen ni para la nafta”, aseguró el creador del mapa. Incluso denunció la existencia de “móviles fantasmas”: patrulleros estacionados pero vacíos para simular presencia en los sistemas de control municipal.
Si bien hubo reuniones previas con la municipalidad y el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), la respuesta oficial —según su testimonio— fue siempre la misma. “Solo aparecen cuando empezamos a salir en los noticieros”, sostuvo.