Un nuevo escándalo de presunta corrupción sacude a la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), tras la adjudicación de millonarios contratos de limpieza que, según denuncias del sector, habrían generado sobreprecios por más de $2.000 millones y beneficiarían a empresas vinculadas a figuras de peso del actual oficialismo libertario y del peronismo.
La licitación abarcó la limpieza de oficinas de la Anses en las regiones Norte, Noreste, Noroeste y el Conurbano bonaerense, un servicio clave pero históricamente difícil de auditar. Allí es donde, según fuentes empresarias, se montó un esquema de cotización inflada y prestación reducida.
La empresa La Mantovana fue adjudicataria del servicio en el norte del país. En la licitación inicial ofertó $10.000 millones anuales, pero luego redujo el monto cerca de un 40% cuando apareció una propuesta más competitiva de la firma Ezca.
Aun así, La Mantovana terminó quedándose con el contrato por $5.900 millones, pese a que Ezca había ofertado $4.400 millones por el mismo trabajo. La diferencia: $1.500 millones más caros para el Estado.
De no haber existido competencia, el contrato se habría cerrado en el valor original, lo que habría implicado un sobreprecio de $4.000 millones.
Además, la firma arrastra objeciones de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) por su conformación societaria y es señalada por presuntas maniobras para evadir aportes a la seguridad social, a través de declaraciones de crisis empresaria.
Empresarios del sector advierten que el negocio no está solo en la licitación, sino en la ejecución. Según esas fuentes, al menos el 35% de los edificios incluidos en el contrato reciben menos personal del exigido en el pliego, reduciendo costos y maximizando ganancias.
Un caso testigo es la delegación de Anses en Joaquín V. González (Salta):
Oficina de 13 m²
Pliego: 2 operarios, 4 horas diarias
Prestación real estimada: 1 persona, 1 hora
La diferencia entre lo cobrado y lo efectivamente prestado quedaría sin control efectivo.
En el Conurbano bonaerense, la adjudicación recayó en la empresa Linser, propiedad de Luis “Chiche” Peluso, ex titular del Instituto de Loterías durante la gestión de Daniel Scioli en la provincia.
Linser ofertó $3.800 millones, más del doble que su competidora Distribon, que fue descalificada pese a cumplir el pliego. Tras una rebaja del 45%, Linser obtuvo el contrato por $2.100 millones, aun así $570 millones más caro que la oferta descartada.
En el sector aseguran que la Anses, primero bajo la conducción de Mariano de los Heros y luego de Fernando Bearzi, favoreció deliberadamente a Linser.
Un informe de la SIGEN indica que en 2024 la Anses incrementó el valor hora pagado a Linser en un 225,7%, casi el doble de la inflación interanual.
Entre noviembre de 2023 y diciembre de 2024, la empresa facturó $5.477.769.874,23.
En el sector se señala que Daniel Scioli mantendría vínculos societarios con Peluso, algo que no fue confirmado oficialmente. También se mencionan nexos con armadores políticos libertarios y la utilización de empresas de limpieza como vía de acceso a organismos públicos.
El caso generó comparaciones internas con el escándalo que terminó con la salida de Demián Reidel de Nucleoeléctrica Argentina, tras una contratación de limpieza con sobreprecios en Atucha. En aquella licitación también habría intervenido una firma vinculada a Peluso.
Dentro del Gobierno admiten que Scioli habría logrado aval político para sostener el negocio de la limpieza en la Anses, aunque aseguran que el esquema está ahora bajo revisión.