El Índice Líder (IL), uno de los principales indicadores adelantados de la economía argentina, cayó 0,58% en enero respecto de diciembre y 1,99% en comparación interanual, según informó la Universidad Torcuato Di Tella.
El dato no pasó desapercibido entre analistas y economistas: el IL busca anticipar cambios de tendencia en el ciclo económico, por lo que su baja consecutiva refuerza las señales de desaceleración tras los meses de ajuste y estabilización macroeconómica.
El Índice Líder (IL) elaborado por el @CIF_UTDT , que busca anticipar cambios de tendencia en el ciclo económico, decrece 0,58% en enero 2026 con respecto al mes anterior. Descargá el informe completo acá: https://t.co/kvvivYexRy pic.twitter.com/rZSzakSyGJ
— Universidad Torcuato Di Tella (@utditella) February 19, 2026
De las 10 series que componen el índice, apenas tres mostraron variaciones positivas significativas, lo que refleja la fragilidad del actual escenario económico.
Durante el primer mes del año, solo algunos indicadores lograron moverse en terreno positivo:
M1 en términos reales, es decir, la cantidad de dinero en circulación, incluyendo cuentas corrientes y cuentas a la vista.
Ventas de autos en concesionarios, un termómetro clave del consumo durable.
Despacho de cemento, vinculado directamente a la actividad de la construcción.
El resto de las variables que integran el índice mostró estancamiento o retrocesos, lo que explica la caída general del IL y refuerza la lectura de un crecimiento económico frágil y desigual.
Uno de los datos más contundentes del informe es la percepción de los especialistas relevados por la UTDT: la probabilidad de que la economía argentina salga de la fase expansiva en los próximos meses se ubica en 99%.
Este nivel de consenso refleja que, pese a la baja de la inflación, la actividad productiva no logra consolidar una recuperación sólida, especialmente en sectores industriales y de empleo intensivo.
En este contexto, los organismos internacionales mantienen expectativas relativamente positivas. Tanto el Fondo Monetario Internacional como el Banco Mundial proyectaron un crecimiento del 4% para la economía argentina en 2025.
Sin embargo, los analistas privados se muestran más prudentes y estiman una expansión cercana al 3,5%, en medio de un escenario de estancamiento productivo, consumo contenido y ajuste en el mercado laboral.
El retroceso del Índice Líder se produjo un mes antes del cierre de la planta de Fate, que derivó en 920 despidos, y en paralelo al posible cese de actividades del frigorífico Granja Tres Arroyos, que pone en riesgo otros 450 puestos de trabajo.
En ambos casos, las empresas señalaron dificultades vinculadas a la competencia externa, especialmente por la importación de productos desde Brasil, y a los problemas para sostener exportaciones en un contexto de costos elevados y demanda internacional limitada.
Estas situaciones golpean de lleno en la Provincia de Buenos Aires, donde se concentra buena parte del empleo industrial y donde los conflictos laborales comienzan a multiplicarse.