En la última campaña legislativa en la provincia de Buenos Aires, La Libertad Avanza declaró $995.197.200 en concepto de contribuciones y donaciones privadas. La información surge de la documentación girada recientemente a la Justicia Electoral, a la que accedió La Política Online.
El dato central es la concentración de grandes aportes y la identificación de donantes con nombre y apellido, algo poco habitual en este tipo de reportes. De ese total, más de $806 millones provino de empresas, mientras que las donaciones de personas físicas superaron los $188 millones.

La transferencia individual más elevada fue realizada por Teresa Carmen Zampino, quien aportó $100 millones a la alianza libertaria. Zampino es presidenta del Grupo Maccarone y madre de Martín Maccarone, empresario de la construcción que hasta enero pasado se desempeñó como el llamado “secretario fantasma” de Toto Caputo en el área de Infraestructura, sin nombramiento oficial.
Aunque Maccarone fue reemplazado el mes pasado por Carlos María Frugoni, su paso por un área vinculada a su propio negocio disparó suspicacias dentro y fuera del oficialismo. El grupo empresario tiene como firma emblemática a Coinsa Construcciones, fundada por Nicolás Maccarone, esposo de Zampino.

No es la primera incursión política de la empresaria: Zampino ya había aportado al PRO en 2017, cuando el espacio liderado por Mauricio Macri gobernaba el país.
Entre las donaciones personales también aparece el apellido Giudici-Cendoya. Alfonso Giudici aportó casi $45 millones. Desde 2022, se desempeña en Nueva York como client advisor de Alex. Brown, división de Raymond James, una de las firmas de gestión patrimonial más importantes de Estados Unidos.
Fuentes con llegada al Ministerio de Economía señalaron que Giudici mantuvo reuniones durante 2023 con funcionarios del equipo de Caputo, entre ellos el subsecretario de Servicios Financieros Felipe Berón. El financista también fue socio de Nacho Viale en la firma Embaxa.
Su madre, Patricia María Cendoya, figura asimismo como donante, con un aporte de $25 millones.
El informe de campaña muestra una fuerte presencia de empresas proveedoras del Estado. Entre ellas se destaca Oxígeno y Tecnología S.A., prestadora de PAMI, que desembolsó $20 millones.
Además, varias firmas vinculadas a la Clínica de Cuyo realizaron aportes que superaron en conjunto los $100 millones, aunque el detalle individualizado de cada empresa no fue precisado en la documentación pública.
Otro nombre relevante es el de Gabriel Martino, ex CEO del HSBC en Argentina, quien realizó una contribución de $12 millones. Martino es cercano a Mauricio Macri y tuvo participación en el armado político del larretismo.
En cuanto a los gastos de campaña, el reporte deja en evidencia la centralidad absoluta del ecosistema digital:
$600 millones se destinaron a posicionamiento digital y publicidad online.
$90 millones se usaron para cartelería y vía pública.
Más de $90 millones se gastaron en 950 horas de propaganda telefónica.
La estrategia confirma que La Libertad Avanza priorizó redes sociales, plataformas digitales y contacto directo, muy por encima de los formatos tradicionales.