La interna del peronismo nacional sumó este lunes un nuevo capítulo de alto voltaje político en el Senado de la Nación. A pocas horas de la sesión preparatoria para definir autoridades, tres gobernadores del norte —Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz— quedaron asociados a la formalización de un bloque propio que rompe con el interbloque peronista tradicional.
La bancada seguirá llamándose Convicción Federal y estará integrada por la jujeña Carolina Moisés, la tucumana Sandra Mendoza y el catamarqueño Guillermo Andrada. Moisés, además, asumirá la presidencia del espacio.
La pyme familiar de la Sra., su hijo y sus amigos sigue decidiendo a dedo desde Buenos Aires las autoridades partidarias del PJ en las provincias, a pesar de la vergüenza que dieron en las últimas elecciones.
— Gustavo Sáenz (@GustavoSaenzOK) February 22, 2026
¿Por qué no llama a elecciones libres y democráticas en Jujuy y en… https://t.co/DSqaNuxbBb
La decisión, que se venía conversando desde hacía meses, se comunicó antes de la sesión prevista para este martes y marca un quiebre explícito con el interbloque conducido por José Mayans. El dato político central: el nuevo bloque ya no contará con el puntano Fernando Salino ni con el riojano Fernando Rejal, lo que achica su volumen y expone cada voto futuro al escrutinio público.
En los días previos circuló la versión de que podían sumarse otros senadores, como la salteña Flavia Royón, el santiagueño José Neder y el santafesino Marcelo Lewandowski. Sin embargo, ese escenario se desactivó.
El factor clave habría sido la orden del exgobernador Alberto Rodríguez Saá, que frenó cualquier movimiento de Salino alineado con la estrategia de Jaldo, Jalil y Sáenz.
En paralelo, Salino y Rejal terminaron armando un espacio aparte, Justicia Social Federal, manteniendo distancia crítica del kirchnerismo pero sin romper formalmente con el esquema mayoritario del PJ en el Senado.
La salida de Moisés, Mendoza y Andrada se precipitó tras un fin de semana de máxima tensión partidaria. El viernes, Cristina Kirchner resolvió desplazar a Sergio Berni de la intervención del PJ en Salta y avanzar con un esquema vinculado al exgobernador Juan Manuel Urtubey.
La movida derivó en la designación del exdiputado Pablo Kosiner, con el objetivo de desplazar a dirigentes señalados por haber dado quórum y votado la reforma laboral en Diputados, como Pablo Outes y Yolanda Vega.
Tras esa decisión, el gobernador salteño Sáenz endureció su discurso público. Reposteó mensajes de Moisés y apuntó contra lo que definió como la “pyme familiar” de Cristina Kirchner y Máximo Kirchner, cuestionando las intervenciones “resueltas a dedo desde Buenos Aires” y por Zoom.
En el entorno de Innovación Federal, los reproches se profundizaron al recordar que Kosiner votó en su momento la reforma previsional impulsada por Mauricio Macri, un dato que volvió a tensar la relación con el kirchnerismo duro.