La videoconferencia se realizó este martes y reunió a Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). Todos ellos comparten un vínculo de diálogo fluido con la Casa Rosada y vienen respaldando, con matices, la gobernabilidad del Ejecutivo nacional.
Durante el encuentro, los mandatarios intercambiaron diagnósticos sobre la situación económica y política de sus provincias y coincidieron en un punto central: el interior necesita mayor peso propio en las decisiones legislativas. En un escenario de fuerte reconfiguración parlamentaria, la estrategia pasa por coordinar posiciones a través de diputados y senadores para incidir en debates clave.
La consigna que atravesó la reunión fue clara: federalismo concreto y no declamativo. Según trascendió, la iniciativa no tiene un fin electoral inmediato, sino que apunta a sostener una agenda común de trabajo vinculada al desarrollo productivo y a la estabilidad institucional.
En la mesa virtual se repasaron los principales motores económicos de cada distrito. La producción agropecuaria, la ganadería, el turismo, la minería y el desarrollo energético aparecieron como denominadores comunes, junto al impacto de las políticas impositivas nacionales en las economías regionales.
Los gobernadores coincidieron en que la articulación entre provincias puede fortalecer la capacidad de negociación frente al Gobierno nacional y, al mismo tiempo, ordenar la representación legislativa del interior.
Buscan coordinar el voto y la estrategia de legisladores provinciales.
Reclaman una mirada federal tangible en las políticas económicas.
El armado no responde a un frente electoral, sino a gestión y gobernabilidad.
Se da en paralelo a la fractura del peronismo en el Senado.
El movimiento de los gobernadores se produce en un contexto político sensible. La salida de tres senadores del espacio Convicción Federal del interbloque justicialista redujo al peronismo a 25 bancas, su número más bajo desde 1983. Se trata de Sandra Mariela Mendoza, Carolina Moisés y Guillermo Andrada, dirigentes alineados políticamente con Jaldo, Sáenz y Jalil.
Aunque aclararon que no se incorporarán a La Libertad Avanza, los legisladores confirmaron que mantuvieron diálogo con la Casa Rosada y formalizaron un bloque propio. En un comunicado, señalaron que las minorías deben ejercer su rol institucional “a través de dictámenes, proyectos y participación activa en el debate”.
La fractura altera el equilibrio interno del Senado de la Nación. Si bien el oficialismo aún no alcanza los dos tercios necesarios para reformas estructurales, la dispersión opositora obliga a una dinámica de negociación permanente, donde el rol de los gobernadores gana centralidad.
La coordinación entre provincias no se limita al plano legislativo. Los mandatarios acordaron sostener reuniones periódicas y proyectar una estrategia común también hacia el exterior. En ese marco, varios de ellos tienen previsto participar de Argentina Week, que se realizará en Nueva York entre el 9 y el 12 de marzo de 2026.
El evento, organizado como un road show con apoyo de la Embajada Argentina y grandes instituciones financieras globales, apunta a captar inversiones en energía, minería, agroindustria e infraestructura. Para los gobernadores, esta instancia es clave para mostrar un interior coordinado y con agenda propia ante bancos, fondos y empresarios internacionales.