Las paritarias dejaron de ser un trámite administrativo y volvieron a convertirse en un frente central de disputa política y económica. Con la inflación acelerándose y el debate por la reforma laboral en plena ebullición, los gremios comenzaron a romper la pauta salarial que el Gobierno nacional intentó sostener durante gran parte de 2025.
La referencia de aumentos mensuales de 1% a 1,5%, exigida por la Secretaría de Trabajo para homologar acuerdos, empezó a perder peso tras las elecciones legislativas de octubre. Desde noviembre, con varios meses consecutivos de suba de precios, los sindicatos endurecieron posiciones para intentar recuperar el poder adquisitivo perdido.
El deterioro salarial no es menor. Un informe de Fundación Capital estimó que en los últimos cuatro meses de 2025 el salario formal privado cayó 1,5%. Ese retroceso se dio en paralelo al avance de la reforma laboral impulsada por la Casa Rosada, que tensó la relación con el arco sindical y derivó en medidas de fuerza y amenazas de paro.
Con este escenario, la estrategia gremial cambió de forma visible. Las paritarias comenzaron a cerrarse por períodos más breves, atentos a la evolución de los precios y a la pérdida acumulada de ingresos.
Hasta septiembre, sectores como metalúrgicos, gastronómicos o camioneros firmaban convenios de 8, 7 o 6 meses. Desde diciembre, la tendencia se revirtió de manera marcada.
Comercio redujo su acuerdo de 6 a 3 meses
Textiles lo achicaron de 6 a 4 meses
La UTA pasó de 5 a 3 meses
Alimentación, Uatre y Utedyc optaron por convenios de 3 o incluso 1 mes
La lógica es clara: evitar quedar atados a porcentajes que se licúan en pocas semanas. Sin embargo, desde Fundación Capital advirtieron que “paritarias más cortas son un combustible para la inercia inflacionaria”, ya que las renegociaciones constantes también alimentan las expectativas de suba de precios.
La consultora C-P, que monitorea la evolución de los acuerdos, detectó que en diciembre, por primera vez en cinco meses, el promedio de aumentos pactados superó a la inflación. No obstante, el resultado estuvo fuertemente influido por un incremento puntual del sector Comercio.
“El promedio mostró una aceleración nominal, pero la mayoría de los sectores sigue perdiendo contra la inflación”, señalaron desde la firma dirigida por Federico Pastrana y Pablo Moldovan. Según el informe, la mayoría de las renegociaciones ya se ubica por encima del techo informal del 1–1,5% mensual que los sindicatos habían respetado para evitar choques con el Ejecutivo.
Aun así, la mejora es parcial. En los últimos cinco meses de 2025, apenas el 20% de los convenios firmados logró mejorar el salario real respecto del mes anterior. El resto consolidó un escenario de estancamiento o caída del ingreso.
Un informe reciente de la Secretaría de Trabajo reconoció que las remuneraciones pactadas en paritarias tuvieron en 2025 un peor desempeño que el promedio de los salarios privados. Según el propio organismo, “solo 6 de los 27 convenios colectivos de elevada cobertura” analizados igualaron o superaron la inflación de diciembre.
El dato expone que la tensión salarial sigue abierta y que el frente gremial se mantiene activo, en un contexto de pulseada política con el Gobierno y de incertidumbre económica que impacta de lleno en el bolsillo de los trabajadores.