La apertura de las sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación estuvo lejos del clima protocolar habitual. Desde los primeros minutos, el presidente Javier Milei imprimió un tono confrontativo que escaló rápidamente en cruces directos con la Izquierda y con los bloques kirchneristas, en medio de interrupciones constantes desde las bancas opositoras.
Mientras exponía los resultados económicos de su primer año de gestión, el mandatario respondió a los cuestionamientos del diputado Nicolás del Caño, del Frente de Izquierda de los Trabajadores Unidad. “Si vos fueras la representación de los trabajadores, tendríamos un problema muy grave, porque ustedes no son más que el cinco por ciento”, lanzó Milei, desatando aplausos en el oficialismo y gritos desde la oposición.
La tensión aumentó cuando el Presidente se dirigió a las bancas ocupadas por Myriam Bregman y Romina Del Plá, a quienes aludió con una frase que rápidamente se viralizó dentro y fuera del recinto.
El punto más álgido del cruce se dio cuando Milei, interrumpido por los legisladores de izquierda, respondió: “¿Qué te pasa, Chilindrina troska?”. La frase generó una fuerte reacción en el recinto, aunque no quedó claro si el insulto estaba dirigido a Bregman o a Del Plá. En el entorno parlamentario, algunos interpretaron la expresión como una derivación del enfrentamiento que el Presidente había tenido con Bregman durante el debate presidencial de 2023.
Lejos de bajar el tono, Milei continuó su discurso con ataques directos al kirchnerismo. En medio de los cánticos oficialistas de “Presidente, Presidente”, sostuvo: “Soy presidente de ustedes aunque no les guste”, y advirtió: “Sigan con las operaciones que después los voy a ir a buscar cuando se caigan en la Justicia”.
Durante el tramo dedicado a la Ley de Inocencia Fiscal y a la modernización laboral, el mandatario lanzó una de sus frases más duras:
“No pueden aplaudir porque se les escapan las manos a bolsillos ajenos”.
El Presidente también apuntó contra el peronismo al mencionar causas judiciales y denuncias de corrupción. Al escuchar menciones a José Luis Espert, Milei interrumpió su lectura y arremetió contra el kirchnerismo, afirmando que “los audios son falsos” y acusando a la oposición de mentir.
En ese contexto, volvió a cargar contra Cristina Fernández de Kirchner, a quien calificó como “chorra” y enumeró las causas judiciales por las que, según sus palabras, “va a seguir presa”, incluyendo Vialidad, Cuadernos y el Memorándum con Irán. Las declaraciones generaron gritos cruzados y un murmullo generalizado que obligó al Presidente a elevar aún más la voz.
Milei protagonizó cruces directos con la Izquierda y el kirchnerismo.
Hubo insultos y chicanas en pleno recinto parlamentario.
El Presidente defendió los datos económicos de su gestión.
Reiteró críticas a la justicia social, a la que calificó como “un robo”.
Volvió a apuntar contra Cristina Kirchner y las causas judiciales.
El cierre del tramo estuvo marcado por una fuerte crítica a las políticas laborales de gobiernos anteriores: “Los campeones de los derechos de los trabajadores dejaron sin derechos a la mitad de los trabajadores”, afirmó, recordando que al final del último gobierno peronista el 30% de los trabajadores formales eran pobres.