miércoles 04 de marzo de 2026 - Edición Nº5004

Nacionales | 4 mar 2026

Seguridad y poder

Monteoliva frena a Valenzuela en Migraciones y crece la tensión con Bullrich

09:00 |La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, demora el desembarco de Diego Valenzuela al frente de Migraciones, un movimiento clave del Gobierno nacional que expone internas con Patricia Bullrich y ruido político en la Casa Rosada. El trámite técnico lleva más de tres meses y reconfigura el tablero de poder en el área.


La llegada de Diego Valenzuela al Ejecutivo nacional atraviesa una demora que ya no pasa inadvertida en la política argentina. Aunque el exintendente de Tres de Febrero dejó el municipio tras 10 años de gestión para asumir de manera transitoria como senador bonaerense, su desembarco en el área de Migraciones sigue sin concretarse.

La traba no es menor: Valenzuela estaba destinado a encabezar una Agencia de Seguridad Migratoria de alto perfil, un organismo que dentro del oficialismo algunos comparan con el ICE de Donald Trump, por su impronta dura en el control fronterizo. Sin embargo, la firma del decreto necesario para su designación continúa empantanada.

Desde el Gobierno explican la demora como una “cuestión técnica” vinculada al decreto. Pero en los pasillos oficiales admiten que los “detalles finales” ya llevan tres meses, un plazo inusual para un nombramiento que cuenta con aval político del más alto nivel.


Un nombramiento atravesado por internas en Seguridad


El traspaso del área de Migraciones desde el Ministerio del Interior al de Seguridad parecía acelerar los tiempos. Ese movimiento colocó el organismo bajo la órbita directa de Patricia Bullrich, quien fue clave para que Valenzuela abandonara el PRO y se sumara a La Libertad Avanza de cara a las elecciones del año pasado.

El vínculo personal también jugaba a favor: Valenzuela mantiene una relación de amistad con Javier Milei desde su paso por la Universidad de Belgrano, y su ingreso al Gobierno fue conversado previamente con el Presidente.

Sin embargo, Alejandra Monteoliva no muestra apuro en desplazar a Sebastián Seoane, actual director de Migraciones, que se consolidó como un funcionario de confianza de la ministra tras el recambio en Seguridad.

La señal política es clara: la demora coincide con gestos de autonomía cada vez más visibles de Monteoliva respecto de su antecesora en el cargo. Según admiten en el oficialismo, la ministra comenzó a tejer vínculos propios dentro del esquema de poder y se acercó a la línea de Santiago Caputo, uno de los estrategas centrales del Gobierno.


Bullrich toma distancia y marca límites


La tensión no tardó en hacerse pública. En ese contexto, Patricia Bullrich sorprendió al salir a cuestionar la actuación de la Policía Federal, al calificar como “reprochable” la represión contra un camarógrafo del canal A24 durante una cobertura periodística.

El gesto fue leído en la Casa Rosada como un mensaje político interno, en un terreno donde Bullrich no suele ceder espacio ni perdonar movimientos que afecten su área de influencia.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias