El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, dio un nuevo paso en su estrategia de expansión política fuera del distrito bonaerense. Lo hizo a través de una videollamada en un encuentro realizado en Fighiera, con fuerte anclaje en el sur de Santa Fe.
La actividad fue organizada por Iván Camats, ex intendente de Máximo Paz y ex funcionario del gobierno provincial durante la gestión de Omar Perotti. El anfitrión fue el presidente comunal local, acompañado por una decena de dirigentes territoriales.
Desde el entorno del gobernador bonaerense explicaron que el objetivo es “construir algo nuevo”, con dirigentes que se hayan corrido de las figuras más desgastadas del peronismo santafesino.
En representación de Kicillof estuvo presente el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, quien encabezó el encuentro de manera presencial. El jefe de Gabinete, Carlos Bianco, había confirmado su asistencia, pero se demoró por una actividad oficial en Pergamino.
Entre los dirigentes que participaron se contaron:
El intendente de Carcarañá
Concejales de Cañada de Gómez
Dirigentes de Teodelina
Varios jefes comunales del sur provincial
Si bien muchos de ellos tuvieron pasado reciente en el perottismo, en el kicillofismo dejaron trascender que buscan evitar alianzas con dirigentes que arrastren derrotas electorales o problemas judiciales, en una definición política que apunta de manera indirecta a Perotti y a Agustín Rossi.
El desembarco del kicillofismo ocurre mientras el PJ santafesino muestra señales contradictorias. En la Legislatura provincial hubo una foto de reunificación parlamentaria para frenar el plan del gobernador Maximiliano Pullaro, que busca subir la edad jubilatoria por decreto.
Ese gesto fue leído como un intento de Perotti de recomponer liderazgo opositor tras los malos resultados electorales del peronismo en la provincia. Sin embargo, debajo de esa aparente unidad persisten tensiones profundas, especialmente por la histórica enemistad entre el ex gobernador y el senador Armando Traferri.
En Rosario, sectores del peronismo empujan la idea de un candidato a gobernador del sur para la interna de 2027, con el objetivo de evitar una nueva centralidad de Perotti. En ese esquema aparece mencionado Diego Giuliano, del Frente Renovador y ex ministro de Transporte.
En paralelo, en la capital provincial circuló el rumor de que Perotti, Traferri y Rossi retomaron contactos para limar diferencias y construir una opción competitiva que incluya a Juan Monteverde, hoy el dirigente mejor posicionado en Rosario.
Un dirigente que dialoga con todos los sectores admitió que algunas encuestas recientes muestran a Perotti con niveles similares e incluso superiores a Pullaro, un dato que todavía no fue difundido oficialmente.
El acto de Fighiera puede leerse como el primer mojón territorial del kicillofismo en Santa Fe, pero también como un movimiento de timing discutible. Si el peronismo santafesino logra ordenarse detrás de un candidato de unidad, el espacio del gobernador bonaerense podría quedar con poco margen para sostener una línea autónoma.
Por ahora, la apuesta es clara: crecer por afuera de las figuras tradicionales, capitalizar el desgaste interno del PJ local y posicionarse antes de que el tablero termine de acomodarse.