El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto reveló que mantuvo una reunión con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su domicilio de San José 1111, donde la actual titular del Partido Justicialista cumple prisión domiciliaria. Según explicó, ambos coincidieron en la necesidad de construir un frente político amplio con miras a las elecciones presidenciales de 2027.
El legislador, jefe del bloque Encuentro Federal, describió el encuentro como una conversación centrada en el futuro político del país y evitó profundizar en debates del pasado.
“Hablamos del presente y del futuro. No hablamos del pasado. Tal vez algunas cuestiones del pasado podían haber sido motivos de discusión y ambos inteligentemente preferimos no hacerlo”, explicó.
Pichetto planteó que el espacio político que imagina debería tener características similares al armado que llevó adelante Lula da Silva en Brasil para derrotar a Jair Bolsonaro, con un esquema amplio que convoque a diferentes sectores políticos.
Durante una entrevista en el streaming Gelatina, el diputado sostuvo que el eventual frente debería reunir a partidos democráticos del centro nacional con un programa económico claro.
Según detalló, el objetivo sería consolidar un esquema “capitalista y productivo” que genere previsibilidad para la economía y los inversores.
“Nada de un esquema viejo de intervencionismo, de Estado presente y toda esa paparruchada que ya fracasó y forma parte de una estética vieja”, afirmó el legislador.
En ese sentido, también cuestionó ideas económicas que podrían generar inestabilidad cambiaria. Como ejemplo, mencionó que no se pueden impulsar propuestas que impliquen movimientos bruscos del dólar, como duplicar su valor de manera repentina.
Pichetto también planteó que el peronismo atraviesa una crisis de identidad política y que necesita redefinir su agenda para volver a conectar con la sociedad.
Para el diputado, el espacio debe enfocarse en temas concretos que afectan a la población.
Propone un frente político amplio para las elecciones de 2027.
Sugiere un modelo similar al armado que utilizó Lula en Brasil.
Plantea que el peronismo debe impulsar una propuesta capitalista y productiva.
Pide un debate interno profundo como el de la renovación peronista de los años 80.
Señala que el principal problema social actual es la pérdida del poder adquisitivo.
En ese marco, el legislador recordó el proceso de renovación del peronismo en la década del 80, liderado por dirigentes como Antonio Cafiero, Carlos Menem, José Manuel De la Sota y Carlos Grosso, que impulsaron un cambio interno tras el retorno de la democracia.
“El armado debe ser con todos y no tener prejuicios”, sostuvo.
Consultado sobre el rol de gobernadores y dirigentes que en algunos casos acompañan iniciativas del oficialismo, Pichetto rechazó las críticas internas y pidió evitar la estigmatización. “Atacarlos es un error”, afirmó.
Además, relativizó el concepto de traición dentro de la política. “El concepto de traición no existe. Cambian las circunstancias”, explicó.
Para el legislador, el peronismo debe volver a discutir salario, empleo, industria nacional y pérdida del poder adquisitivo, temas que —según consideró— hoy atraviesan la vida cotidiana de los argentinos. “El drama de la gente es la pérdida del poder adquisitivo”, concluyó.