La interna en la cúpula del Gobierno nacional abrió una fuerte incertidumbre sobre el proceso de designación de jueces federales en todo el país. La intervención de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y hermana del presidente Javier Milei, encendió alarmas entre los gobernadores que venían negociando nombres con el asesor presidencial Santiago Caputo.
Según trascendió de una reunión realizada el martes con presidentes provinciales de La Libertad Avanza, la funcionaria fue categórica.
“No tengan ningún acercamiento con gobernadores, ni aunque parezcan aliados”.
El mensaje sorprendió a dirigentes del oficialismo porque muchos mandatarios provinciales ya habían avanzado conversaciones con la Casa Rosada para cubrir más de 200 vacantes en juzgados federales. Esos lugares se definen con ternas elevadas por el Consejo de la Magistratura, pero la decisión final sobre qué candidato enviar al Senado la tiene el Presidente.
Existen más de 200 vacantes en juzgados federales en todo el país.
Los nombres salen de ternas del Consejo de la Magistratura.
Javier Milei elige uno y envía el pliego al Senado.
Los gobernadores venían negociando candidatos con Santiago Caputo.
La intervención de Karina Milei puso esos acuerdos en duda.
Tras las declaraciones de la funcionaria, varios gobernadores aliados comenzaron a preguntarse si los entendimientos que habían cerrado con Caputo seguirán vigentes o si todo el proceso volverá a empezar.
Un mandatario provincial cercano al oficialismo admitió su preocupación. En su distrito, la terna para un juzgado federal ya estaba definida y el candidato preferido por la provincia era el primero de la lista, mientras que el Gobierno nacional se inclinaba por el tercero.
La duda que ahora se instala en las provincias es directa: si la Casa Rosada respetará esos acuerdos o enviará otros nombres al Senado.
El escenario se volvió todavía más incierto luego de cambios en el Ministerio de Justicia y el desembarco de Juan Bautista Mahiques, ligado al histórico operador judicial Carlos “Coco” Mahiques.
Dentro del oficialismo circula la idea de que Karina Milei impulse una estrategia diferente para avanzar en el rediseño del Poder Judicial.
Una de las opciones en análisis es priorizar la designación de jueces federales y postergar negociaciones más complejas, como las vinculadas con la Corte Suprema y el Procurador General de la Nación.
En paralelo, algunos sectores del Gobierno evalúan retomar conversaciones políticas con el peronismo para facilitar acuerdos en el Senado, donde el kirchnerismo conserva capacidad para bloquear designaciones clave.
La llegada de los Mahiques al esquema de poder también alimentó especulaciones sobre posibles puentes políticos. El origen común en Mercedes del clan judicial y del exministro Eduardo “Wado” de Pedro fue mencionado como un canal potencial de diálogo.
Sin embargo, desde el entorno del dirigente peronista negaron cualquier acercamiento. “No conocemos las intenciones del gobierno ni si buscan negociar algo”, señalaron.
Mientras tanto, la Casa Rosada parece explorar dos caminos simultáneos:
Negociar directamente con gobernadores para asegurar apoyo legislativo.
Redefinir la estrategia judicial con nuevos interlocutores políticos.
El resultado de esa puja interna definirá quién tendrá influencia real en el armado de los juzgados federales, un terreno clave para el poder político en la Argentina.