La interna en la cúpula del oficialismo sumó un nuevo capítulo con impacto directo en el manejo de la inteligencia estatal. Karina Milei avanzó con la postulación del diputado Sebastián Pareja para encabezar la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos de Inteligencia, el ámbito clave desde donde el Congreso controla a la SIDE.
El movimiento no es menor: implica disputar el control político sobre un organismo estratégico que hoy responde en gran parte al asesor presidencial Santiago Caputo, uno de los actores con mayor poder dentro del Gobierno.
La jugada también dejó en el camino al diputado del PRO Cristian Ritondo, quien contaba con respaldo del propio Caputo. Su llegada fue frenada por el entorno de la hermana del Presidente, con apoyo del titular de la Cámara baja, Martín Menem.
La Bicameral de Inteligencia es uno de los espacios más sensibles del sistema institucional. Desde allí se supervisa:
Se trata de un organismo históricamente cuestionado por la opacidad en el manejo de recursos y por su peso en la política interna.
En ese contexto, la eventual designación de Pareja representa mucho más que un cambio administrativo: es un movimiento de poder dentro del oficialismo.
La avanzada de Karina Milei se da en medio de la disputa interna dentro del llamado “Triángulo de Hierro”, el núcleo de decisión del Gobierno.
Mientras Santiago Caputo mantiene el control operativo de la SIDE —tras haber liderado su reestructuración—, el karinismo busca establecer un contrapeso político desde el Congreso.
Formalmente, el organismo está conducido por Cristian Auguadra, quien asumió luego de la salida de Sergio Neiffert en medio de diferencias internas. Sin embargo, la influencia real continúa orbitando en torno al asesor presidencial.
En paralelo a la disputa interna, el titular formal de la SIDE, Cristian Auguadra, fue recibido el 24 de marzo en Estados Unidos por el director de la CIA, John Ratcliffe, en la sede central de Langley.
Según informó el organismo argentino, allí se anunció que en abril se otorgará un reconocimiento institucional a la SIDE por la “profesionalización” de sus tareas.
No se brindaron detalles adicionales sobre el contenido del encuentro ni sobre eventuales acuerdos de cooperación.
Si Pareja logra quedarse con la presidencia de la Bicameral, el sector que responde a Karina Milei tendrá acceso directo a la supervisión de las decisiones tomadas dentro de la SIDE.
En los hechos, se trata de un mecanismo de control interno dentro del propio oficialismo. El objetivo es evitar que el área de inteligencia funcione como un enclave autónomo y garantizar su alineamiento con el círculo más cercano al Presidente.
La definición todavía no está cerrada, pero el movimiento ya expone una disputa central: quién controla la información y los recursos más sensibles del Estado.