La expectativa de inflación en Argentina para los próximos doce meses registró una baja en marzo, pero con una señal de alerta: la percepción de aumentos en el corto plazo sigue en ascenso.
Según el último informe del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, el promedio esperado se ubicó en 33,5%, lo que representa una caída de 2,2 puntos porcentuales respecto a febrero (35,7%). Sin embargo, la expectativa mensual subió, reflejando una sensación de incertidumbre persistente en la población.
El relevamiento, realizado entre el 4 y el 13 de marzo sobre unos 1.000 casos en centros urbanos como La Plata, el Gran Buenos Aires y otras ciudades clave, refleja lo que los especialistas definen como “la inflación percibida por la calle”.
El informe muestra que la caída de expectativas se dio en todas las regiones, aunque con matices:
A pesar de la baja generalizada, la Ciudad de Buenos Aires sigue registrando las expectativas más altas del país.
La mediana nacional se mantuvo estable en 30%, lo que indica que, más allá del promedio, la percepción central de la población no mostró cambios significativos.
Uno de los datos más relevantes del estudio es el aumento de la brecha entre sectores sociales.
La diferencia escaló a 2,3 puntos porcentuales, más del doble que en febrero (0,9 p.p.).
El informe advierte que esta distancia “se amplía”, consolidando una tendencia donde los sectores más vulnerables perciben un escenario inflacionario más adverso.
Aunque el dato anual muestra una baja, el foco se traslada al mes a mes.
La expectativa de inflación para los próximos 30 días subió a:
Esto implica un aumento frente a febrero (3,65% promedio), y confirma que la incertidumbre económica sigue presente en la vida cotidiana.
La encuesta fue realizada por Poliarquía Consultores mediante entrevistas telefónicas a mayores de 18 años en grandes centros urbanos.
El estudio utilizó una muestra aleatoria, estratificada por edad, sexo y región, con un margen de error de ±3,5%.
A diferencia de los informes del Banco Central, este relevamiento no refleja la visión de economistas, sino la percepción directa de la población.