La interna en la cima del poder libertario sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. Luego de un viaje relámpago a Hungría, Karina Milei regresó con una decisión tomada: avanzar en un cambio profundo en la conducción de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), en lo que ya se interpreta como un golpe directo al asesor presidencial Santiago Caputo.
Según fuentes oficiales, la secretaria general de la Presidencia responsabiliza a Caputo por las filtraciones que en las últimas semanas impactaron de lleno en la imagen del vocero Manuel Adorni y salpicaron tanto al presidente como a su entorno más cercano, especialmente en el marco del caso Libra.
La tensión escaló rápidamente y en la Casa Rosada aseguran que los cambios podrían concretarse esta misma semana, aunque aún no hay confirmación oficial.
El eje del conflicto gira en torno al control de la SIDE, actualmente bajo influencia de Caputo a través de Cristian Auguarda, un hombre de su confianza. La intención de Karina Milei es desplazar esa estructura y avanzar con nuevos nombres alineados a su círculo.
Entre los posibles reemplazos aparecen:
En paralelo, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, intenta impulsar una alternativa: designar a un fiscal para darle un perfil técnico a la SIDE. Sin embargo, esa opción aún no logra consenso.
Dentro del oficialismo reconocen que Karina Milei busca consolidar su control sobre áreas estratégicas del Estado, replicando el esquema que ya aplicó en el Ministerio de Justicia.
En ese armado aparece como figura central Santiago Viola, viceministro y hombre de confianza de la hermana presidencial, quien actúa como articulador político y operador en la reconfiguración de cargos.
Según trascendió, en los últimos días se realizaron contactos con exfuncionarios de la SIDE para integrarlos a un eventual “nuevo proyecto”, lo que refuerza la idea de una intervención inminente.
En este escenario también aparece la figura de Diego Kravetz, actual subjefe de la SIDE. Su salida ya estaba prevista para este año, con el objetivo de competir por la intendencia de Lanús.
Si bien su alejamiento no está directamente vinculado a la interna entre Karina y Caputo, podría coincidir con la reestructuración general del organismo, acelerando los cambios en la cúpula.
La disputa por la SIDE expone una tensión más profunda dentro del Gobierno: el control político de áreas sensibles y la disputa por la toma de decisiones estratégicas.
Por ahora, no hay confirmaciones oficiales sobre los reemplazos ni sobre la fecha exacta de los cambios. Pero en los pasillos de Balcarce 50 aseguran que la avanzada de Karina Milei es irreversible.