El sistema político de Estados Unidos dejó de ser considerado una democracia liberal, según un informe del Instituto V-Dem de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia. El diagnóstico, basado en millones de datos y difundido por el diario británico The Guardian, advierte sobre un proceso acelerado de “autocratización” en el país norteamericano.
De acuerdo al estudio, el retroceso institucional bajo la presidencia de Donald Trump representa la caída más severa registrada desde que existen mediciones modernas. El documento señala que se perdió un estatus democrático consolidado durante más de medio siglo.
The United States is no longer a democracy and is sliding towards autocracy faster than Hungary and Turkey, according to the annual report of the Varieties of Democracy (V-Dem) Institute at Gothenburg University. https://t.co/G99HnXhfd8
— David Colon (@Colon_David) March 17, 2026
El director del instituto, Staffan Lindberg, afirmó que el deterioro ocurre a una velocidad inédita en comparación con otros casos históricos.
El informe destaca que la concentración de poder en el Ejecutivo es uno de los factores centrales del proceso. Durante su gestión, Trump firmó 225 órdenes ejecutivas, mientras que el Congreso aprobó apenas 49 leyes, lo que refleja una marcada debilidad del Poder Legislativo.
Según el análisis, este desequilibrio afecta directamente el sistema de frenos y contrapesos:
Además, el estudio advierte sobre despidos masivos en la administración estatal y el reemplazo por funcionarios alineados políticamente, lo que configura un patrón típico de concentración de poder.
Otro punto crítico señalado es la relación con el Poder Judicial. El informe menciona decisiones que, según los investigadores, afectan la legitimidad institucional, incluyendo medidas de indulto vinculadas a hechos políticos sensibles.
En paralelo, los indicadores de libertad de expresión registraron una caída significativa, alcanzando niveles que no se observaban desde mediados del siglo XX.
El documento concluye que estos factores, en conjunto, configuran un proceso de degradación democrática sostenido.
El estudio no limita su análisis a Estados Unidos. Argentina aparece incluida dentro del grupo de países que atraviesan un proceso de “autocratización”, es decir, un deterioro en la calidad institucional y democrática.
Según V-Dem, el fenómeno no es aislado sino parte de una tendencia global:
El informe advierte sobre tensiones crecientes con los mecanismos de control y una mayor fragilidad en las reglas democráticas.
El documento, titulado “¿El desenlace de la era democrática?”, plantea un escenario preocupante: múltiples países avanzan hacia modelos con menor calidad institucional en un contexto de aceleración inédita.
Entre las principales alertas, se menciona la posibilidad de crisis electorales futuras como punto de inflexión en algunos sistemas políticos.
Aunque el informe utiliza indicadores técnicos y comparativos, sus conclusiones abren un debate político de escala global sobre el estado actual de las democracias.