El gobernador Axel Kicillof encabezó este jueves en La Plata una reunión con intendentes bonaerenses en la que expuso un diagnóstico crítico sobre la situación económica de la provincia de Buenos Aires. El eje estuvo puesto en el impacto de las políticas del gobierno nacional de Javier Milei sobre los municipios.
Según los informes presentados por el ministro de Economía provincial, Pablo López, la actividad económica muestra indicadores alarmantes: 270.000 empleos perdidos a nivel nacional desde diciembre de 2023, de los cuales 164.000 corresponden a la provincia, con una tasa de desempleo del 9,4%.
Además, se informó que la industria opera con apenas el 53,6% de su capacidad instalada, el nivel más bajo de la última década.
Uno de los datos más preocupantes que se expusieron en la jornada fue el cierre de 22.000 empresas en la provincia desde noviembre de 2023, a un ritmo estimado de 7 por día.
A esto se suma la caída de ingresos: la provincia perdió $100.000 millones de coparticipación solo en febrero, en un contexto de siete meses consecutivos de baja en la recaudación nacional.
El ministro López también detalló que la actividad económica acumula dos años de caída (2024-2025) con un descenso promedio del 8,2%, afectando especialmente a sectores como:
“Ni en la pandemia se registraron niveles tan bajos de actividad industrial”, advirtió el funcionario.
Durante el encuentro, Kicillof confirmó que la Provincia mantiene siete demandas ante la Corte Suprema por fondos que, según denuncia, el Gobierno nacional dejó de transferir.
En ese marco, mencionó el Fondo de Recupero de Deudas, creado en el presupuesto bonaerense, que actualmente está en cero, pero que podría nutrirse si la Justicia falla a favor de la Provincia.
El gobernador prometió que, en ese caso, los recursos serán coparticipados con los municipios, aunque no dio precisiones sobre plazos concretos.
También generó dudas el pago del Fondo de Fortalecimiento Fiscal Municipal (FEFIM), cuya primera cuota vence a fines de abril. “Vamos a hacer el mayor esfuerzo para pagar en tiempo”, señaló, sin confirmar su cumplimiento.
Aunque se esperaba una convocatoria masiva, solo asistieron 62 de los 135 intendentes bonaerenses, en su mayoría alineados con el espacio político del gobernador.
Desde sectores opositores, especialmente del PRO, justificaron la ausencia: “No vamos a participar de un acto para escuchar un diagnóstico que ya conocemos”, señalaron.
También hubo ausencias relevantes dentro del peronismo, lo que dejó expuestas tensiones internas en un contexto económico crítico.
Según los datos oficiales presentados, la provincia acumula una pérdida de recursos que equivale al 50% de su presupuesto anual, si se suman deuda nacional y caída de recaudación.
“La situación es cada vez más crítica y no hay posibilidades de revertirla sin cambios en el plan económico nacional”, advirtió López.