El abogado Diego Molea fue elegido este viernes por unanimidad por los rectores del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) para representar al estamento académico en el Consejo de la Magistratura, el organismo clave encargado de designar y remover jueces.
La decisión llega en un momento de fuerte tensión entre el sistema universitario y el gobierno de Javier Milei, tras el anuncio de un nuevo proyecto oficial que impactaría sobre el presupuesto universitario, en conflicto con lo votado previamente por el Congreso.
El regreso de Molea no es menor: se trata de un dirigente con experiencia dentro del organismo, donde ya ocupó cargos clave como la presidencia y la Comisión de Acusación. En el ámbito judicial lo describen como un actor con fuerte capacidad de articulación y llegada a distintos sectores.
La vuelta de Molea también reconfigura el equilibrio interno del Consejo, actualmente presidido por Horacio Rosatti, titular de la Corte Suprema. Su figura genera interpretaciones cruzadas: mientras algunos lo ven como un aliado del presidente del máximo tribunal, otros aseguran que mantiene vínculos con múltiples espacios políticos y judiciales.
Fuentes del organismo destacaron que su elección implica:
Además, Molea conserva vínculos con figuras relevantes del ámbito judicial y político, lo que refuerza su rol como articulador en un contexto de alta disputa institucional.
La nueva composición del Consejo de la Magistratura todavía no está cerrada. Falta la elección de los representantes del estamento de abogados, prevista entre agosto y octubre, que ya genera tensiones políticas.
Uno de los focos principales está en la interna entre Mauricio Macri y Daniel Angelici, quienes disputan influencia sobre ese sector. El conflicto gira en torno a la continuidad de Jimena De La Torre frente al avance de Alberto Biglieri, impulsado por el espacio de Angelici.
El escenario se complejiza por un dato clave: la ley vigente del Consejo de la Magistratura no permite la reelección directa de sus miembros, salvo excepciones muy puntuales. Esto pone en riesgo la continuidad de De La Torre y condiciona la estrategia de Macri.
En paralelo, dentro de la Corte Suprema —integrada por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti— se analiza una posible alternativa para habilitar reelecciones, aunque no hay definiciones oficiales.
La vuelta de Molea se da en un escenario donde confluyen tensiones entre universidades, el Gobierno nacional y el Poder Judicial. Su capacidad de tejer alianzas lo posiciona como una figura central en la nueva etapa del Consejo.
A la espera de definiciones sobre las elecciones de abogados y posibles cambios normativos, el organismo que define el futuro de los jueces entra en una fase de alta volatilidad política.