El nuevo aniversario del golpe de 1976 volvió a exponer una grieta profunda en la sociedad argentina. Mientras una amplia mayoría sostiene la consigna del Nunca Más, el gobierno nacional se posiciona con un discurso que genera controversia y reabre discusiones que parecían saldadas desde el retorno democrático.
El eje del conflicto se intensificó tras la difusión de un video institucional desde la Casa Rosada el 24 de marzo de 2026, donde la administración de Javier Milei puso el foco en los años previos al golpe, relegando el análisis del terrorismo de Estado. La pieza audiovisual, dirigida por Santiago Oría, tuvo escasa repercusión, pero fuerte impacto político.
Desde su llegada al poder en diciembre de 2023, el gobierno incorporó una narrativa centrada en lo que denomina “historia completa”. En ese marco, figuras cercanas al oficialismo como Agustín Laje y Nicolás Márquez ganaron protagonismo en la construcción del discurso público.
También fue clave, en una primera etapa, la influencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien mantiene una agenda vinculada a víctimas de la violencia política de los años ‘70.
El planteo oficial cuestiona cifras históricas y el enfoque predominante sobre el terrorismo de Estado, lo que genera rechazo en organismos de derechos humanos y amplios sectores políticos.
El uso de la comunicación política como herramienta de influencia no es nuevo. Teóricos como Edward Bernays ya advertían sobre el rol de la manipulación de la opinión pública en democracias modernas.
En ese contexto, analistas señalan similitudes entre estrategias actuales y modelos históricos de construcción discursiva, donde el control del relato resulta clave para consolidar poder.
A nivel internacional, la cercanía ideológica del presidente argentino con líderes como Donald Trump también es observada como un factor de alineamiento en términos comunicacionales y políticos.
El debate también revive discusiones sobre la influencia de Estados Unidos en América Latina durante el siglo XX. Instituciones como la Escuela de las Américas fueron señaladas históricamente por su rol en la formación de militares del Cono Sur.
El Plan Cóndor aparece como una consecuencia directa de تلك doctrinas, según el informe de la CONADEP.
Aunque hoy muestran diferencias políticas, Javier Milei y Victoria Villarruel comparten puntos en común en materia discursiva sobre los años ‘70.
Villarruel, desde el Senado, tomó distancia del video oficial, pero mantiene una agenda propia vinculada a la revisión del período. Por su parte, el círculo cercano al Presidente refuerza una línea más confrontativa dentro de la llamada “batalla cultural”.