El oficialismo en la Cámara de Diputados reactivó este martes la comisión de Juicio Político, una de las estructuras más sensibles del Congreso, al convocar a su conformación a las 17.45 y avanzar con la designación de nuevas autoridades.
La decisión busca cerrar un conflicto que arrastra casi dos años y que dejó a la comisión en un limbo parlamentario, luego de la polémica designación de Marcela Pagano en mayo de 2024, nunca reconocida por la conducción de La Libertad Avanza.
Según fuentes parlamentarias, el bloque oficialista propondrá ahora a la diputada Lilia Lemoine como presidenta, una dirigente de estrecha confianza del entorno presidencial.
La comisión de Juicio Político es considerada estratégica para la gobernabilidad. Aunque tiene pocas reuniones al año, su peso institucional es alto: allí se analizan posibles procesos contra funcionarios de máxima jerarquía.
El conflicto que la paralizó expuso la primera gran fractura del oficialismo. En 2024:
Ese episodio derivó en la salida de Óscar Zago de la presidencia del bloque y consolidó el ascenso de Gabriel Bornoroni como jefe de bancada.
La disputa también dejó frases que marcaron la ruptura. El diputado Lisandro Almirón llegó a afirmar que Zago “no representaba más al bloque”, profundizando la crisis interna.
El trasfondo de la reactivación sigue siendo la disputa entre Lilia Lemoine y Marcela Pagano, quien durante dos años reclamó el reconocimiento de su designación.
“Todo tiene que ver con Pagano”, reconoció recientemente Lemoine, dejando en claro que el conflicto sigue vigente dentro del oficialismo.
Ahora, con el respaldo del sector alineado con Karina Milei, la diputada podría quedarse con un cargo que fue eje de la crisis libertaria.
La jugada no es aislada. El sector referenciado en Karina Milei avanza en comisiones estratégicas, como la Bicameral de Inteligencia, donde el oficialismo buscaría ubicar a Sebastián Pareja, armador político en la Provincia de Buenos Aires.
Este movimiento refleja una estrategia más amplia: consolidar control político en áreas clave del Congreso, tras dos años de disputas internas y debilidad institucional en algunas comisiones.
Aún así, persisten zonas grises reglamentarias sobre lo ocurrido en 2024 que no fueron formalmente resueltas, lo que podría reabrir cuestionamientos de la oposición.