La polémica por los créditos hipotecarios otorgados a funcionarios del oficialismo sumó su primera consecuencia concreta dentro del Gobierno nacional. Sandra Pettovello decidió desplazar a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, luego de que quedara involucrado en un préstamo millonario del Banco Nación.
Aunque la salida fue formalizada como una renuncia, trascendió que fue solicitada por la propia ministra. El objetivo: contener el costo político de un escándalo que ya impacta en dirigentes cercanos a Javier Milei.
A partir de las versiones públicas sobre mi salida del Gobierno, aclaro que no cometí ningún acto ajeno a la ley. No vine a la política a servirme de ella. Por el contrario, accedí a un crédito para la primera vivienda junto a mi pareja, cumpliendo con todos los requisitos.
— Leandro Massaccesi (@leandromass) April 4, 2026
Massaccesi había accedido a un crédito cercano a los $420 millones, uno de los montos más altos entre los casos que se difundieron en los últimos días.
Desde el entorno de Capital Humano aclararon que la decisión no estuvo vinculada a la legalidad del crédito, sino al impacto político de sostener a un funcionario cuestionado.
El Ministerio busca mantener un perfil de austeridad y baja exposición, en línea con otras decisiones internas que ya había tomado Pettovello.
El ahora exfuncionario había asumido en agosto de 2024 y quedó en el centro de la polémica tras la difusión de datos del sistema financiero que revelaron préstamos millonarios a funcionarios y legisladores oficialistas.
En su caso, el crédito habría sido gestionado junto a su pareja, con ingresos declarados superiores a los $3 millones mensuales.
Tras su salida, Massaccesi publicó un descargo en redes sociales donde defendió su accionar. Aseguró que el préstamo fue solicitado de manera “completamente transparente” y cumpliendo todos los requisitos.
“No vine a la política a servirme de ella”, afirmó, y remarcó que se trata de un crédito a 30 años para vivienda.
Además, sostuvo que el acceso de funcionarios a estas herramientas financieras “no constituye un ilícito” y lamentó el carácter “intempestivo” de su salida.
El caso forma parte de una controversia mayor que involucra a distintos dirigentes de La Libertad Avanza, quienes accedieron a créditos por cifras millonarias.
Desde el Banco Nación aseguran que los préstamos se otorgan bajo criterios “homogéneos y sin excepciones”. Sin embargo, reconocen la existencia de líneas específicas para empleados públicos, lo que reavivó el debate sobre el acceso desigual al financiamiento.
En un contexto económico restrictivo, la discusión ya no gira solo en torno a la legalidad, sino también a la equidad en el acceso al crédito.
La salida de Massaccesi se convierte así en el primer gesto concreto del Gobierno frente a una polémica que sigue creciendo. Hasta ahora, ni Javier Milei ni Karina Milei habían replicado medidas similares en otros casos que involucran a su entorno, como los vinculados a Manuel Adorni.