La Legislatura bonaerense atraviesa un inicio de 2026 marcado por la parálisis institucional en uno de sus engranajes centrales: la conformación de las comisiones de trabajo. A pesar de haber ingresado en abril, todavía no hay definiciones ni sobre su integración ni sobre quiénes las presidirán en el período 2026/2027.
Tras las sesiones especiales por el Día de la Memoria, en ambas cámaras deslizan que la próxima semana podría haber avances. Sin embargo, el trasfondo es político: las internas dentro de los bloques, especialmente en el oficialismo, traban los consensos necesarios.
En el Senado provincial, algunas definiciones parecen encaminadas. Las comisiones más relevantes —Asuntos Constitucionales, Presupuesto y Legislación General— siguen siendo eje de negociación.
En la Cámara de Diputados el panorama es similar, aunque con más incertidumbre en cargos clave:
El verdadero núcleo del conflicto está en la comisión de Reforma Política, considerada estratégica en un año donde se anticipan debates electorales de alto impacto.
Sectores del oficialismo, entre ellos La Cámpora, buscan quedarse con su conducción tanto en Diputados como en el Senado. Aunque públicamente niegan tensiones, en los pasillos legislativos reconocen discusiones internas intensas.
La demora no es menor. Las comisiones serán el ámbito donde se discutan temas que pueden redefinir el sistema político bonaerense:
Este último punto es central. Las primarias siguen atando el calendario electoral provincial al nacional, en un contexto donde dentro de Fuerza Patria crece la idea de desdoblar elecciones.
Por eso, la conducción de la comisión de Reforma Política no es un detalle: definirá el ritmo y la orientación de esos debates, además del equilibrio de fuerzas entre oficialismo y oposición.