El plan de ajuste impulsado por el Gobierno nacional de Javier Milei suma nuevos capítulos y golpea de lleno a la provincia de Buenos Aires. En las últimas horas se confirmaron cierres de agencias del INTA y un recorte masivo de personal en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dos organismos clave para el desarrollo agropecuario y la prevención climática.
Las medidas forman parte de la reestructuración estatal que lleva adelante la administración libertaria y generan preocupación en el entramado productivo bonaerense, donde estas instituciones cumplen un rol estratégico tanto en el campo como en la gestión de riesgos climáticos.
El Consejo Directivo del INTA aprobó el cierre de 14 Agencias de Extensión Rural (AER) distribuidas entre Buenos Aires y Córdoba. En la provincia, el recorte impacta especialmente en el interior productivo.
En el Centro Regional Buenos Aires Norte dejarán de funcionar las sedes de Vedia y Rojas. Mientras tanto, en la región Buenos Aires Sur el ajuste alcanza a:
Con estas decisiones, el total de agencias cerradas en el país asciende a 24, si se suman otras diez ya oficializadas previamente.
El plan oficial, denominado “Adecuación y Fortalecimiento de los Recursos Humanos en INTA”, busca reducir la red de agencias de 299 a 252, eliminando 48 sedes en total. También contempla la venta de más de 42.000 hectáreas de campos experimentales y la reconfiguración de estructuras regionales.
En paralelo, trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional denunciaron que el Gobierno prevé concretar 240 despidos antes del 10 de abril, lo que representa cerca del 25% del personal.
El impacto alcanza tanto a la sede central como a estaciones meteorológicas en todo el país. En la provincia de Buenos Aires, hay preocupación en puntos clave como La Plata, donde funciona una estación en 13 y 610, además de otras en Mar del Plata, Junín, Tres Arroyos y 9 de Julio.
Actualmente el organismo cuenta con 972 empleados, pero podría reducirse a unos 540, una cifra que desde el sector consideran insuficiente para garantizar su funcionamiento.
Desde el gremio ATE advirtieron que los recortes comprometen la capacidad operativa del sistema: “Se pierde precisión, tiempo y capacidad de respuesta ante fenómenos severos”.
Además, señalaron que la reducción de personal afecta áreas sensibles como la aviación, la navegación fluvial y la producción agropecuaria, sectores que dependen directamente de los datos meteorológicos.
El conflicto escaló en los últimos días con un paro de actividades en el organismo, en rechazo al plan de despidos impulsado por el Ministerio de Defensa.
En este contexto, distintos sectores advierten que la combinación entre el cierre de agencias del INTA y el ajuste en el SMN podría debilitar dos herramientas centrales para el desarrollo productivo y la gestión del riesgo climático en la provincia de Buenos Aires, uno de los principales motores agropecuarios del país.