El tren que unía el Área Metropolitana de Buenos Aires con Divisadero de Pinamar entra en una etapa crítica que lo acerca a su cierre definitivo. La empresa estatal Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) inició el proceso de cesión del material rodante utilizado en ese servicio, lo que en los hechos confirma que no volverá a circular en el corto plazo.
Se trata de los cochemotores CAF Serie 593, conocidos como “Camellos”, que habían quedado fuera de servicio tras la suspensión del ramal en abril de 2025. Las unidades, que estaban en talleres de Remedios de Escalada, fueron trasladadas recientemente a la línea Sarmiento para su reacondicionamiento antes de ser enviadas a la empresa provincial Tren Patagónico, en Río Negro.
La decisión, revelada por el medio especializado En El Subte, implica mucho más que un simple movimiento operativo: cierra la puerta a la reactivación del tren turístico a la Costa Atlántica.
El traspaso de las formaciones también descarta otras opciones que estaban en análisis. Entre ellas:
Sin material rodante disponible, ninguna de esas alternativas queda en pie.
Además, desde Trenes Argentinos evitaron confirmar oficialmente la decisión y no brindaron precisiones sobre el destino final de las unidades, lo que suma incertidumbre al escenario.
Más allá del material rodante, el estado de la infraestructura es otro de los grandes obstáculos. El ramal que conecta General Guido con Divisadero de Pinamar presenta un deterioro significativo.
Según documentación interna:
Aunque se había iniciado un proceso para reparar cuatro puentes clave, la licitación nunca fue adjudicada y permanece paralizada.
La propia empresa reconoce que estas obras no están previstas en el mediano plazo, ya que no forman parte de las prioridades dentro de la Emergencia Ferroviaria, recientemente prorrogada.
El caso del tren a Pinamar no es aislado. Forma parte de un proceso más amplio de reducción del sistema ferroviario nacional.
En los últimos años dejaron de operar al menos 12 servicios de pasajeros, entre ellos:
A esto se sumaron en 2025 nuevas suspensiones como Buenos Aires–Córdoba y Buenos Aires–Tucumán.
Actualmente, solo siguen activos cuatro servicios de larga distancia:
Sin embargo, los usuarios reportan demoras, cancelaciones y menor disponibilidad de pasajes.
El deterioro del sistema también impacta en la demanda. Según datos citados por el sector:
El descenso se da en un contexto de recortes presupuestarios y menor inversión, lo que agrava la situación de los servicios ferroviarios en todo el país.