La rendición de cuentas 2024 de la Municipalidad de Pellegrini fue aprobada por el Tribunal de Cuentas bonaerense, pero el fallo expuso un escenario crítico: incumplimientos legales, uso irregular de fondos y debilidades estructurales en el control interno.
La resolución, identificada como fallo 82/2026, combina una validación técnica con un fuerte señalamiento político y administrativo. En ese marco, el organismo aplicó sanciones económicas directas a la intendenta Sofía Gambier ($600.000) y al contador municipal Walter Martínez ($500.000), además de amonestaciones a otros funcionarios clave.
El dato central: la aprobación no implica cierre. Por el contrario, el Tribunal dejó aspectos abiertos bajo análisis, lo que mantiene bajo observación a la gestión local.
El eje más delicado del informe es la detección de pagos salariales sin aportes al sistema previsional.
Durante todo 2024, el municipio liquidó un concepto denominado “adicional por mérito” sin realizar los aportes correspondientes. El monto omitido asciende a $178,5 millones.
El Tribunal fue contundente: ese adicional, aunque el municipio lo consideró “no remunerativo”, debía tributar aportes obligatorios.
Esto podría derivar en:
No se trata de un error menor: son fondos que debían ingresar al sistema previsional y no lo hicieron.
Otro foco crítico está en la ejecución de obra pública. El municipio otorgó anticipos financieros de hasta el 30% a empresas contratistas sin que esa posibilidad estuviera contemplada en los pliegos.
Los contratos establecían pagos contra certificación de obra, pero en la práctica se adelantaron fondos.
El Tribunal rechazó la defensa oficial y fijó un criterio claro:
si no está expresamente autorizado, no puede hacerse.
Estas maniobras afectan principios clave como:
En materia educativa, el informe detectó una fuerte subejecución.
Durante 2024, el municipio recibió más de $244 millones del Fondo Educativo, pero destinó solo $35,7 millones a infraestructura escolar.
El mínimo legal exigido era del 40%, lo que equivalía a casi $97 millones.
Para el Tribunal, esto implica un incumplimiento directo del destino de los fondos.
A su vez, se evidenció una débil política de recaudación:
Esto genera un riesgo concreto: prescripción de deudas y pérdida de recursos públicos.
El fallo también detectó inconsistencias en contrataciones:
A esto se suman problemas estructurales:
El cuadro general, según el organismo, refleja problemas de transparencia y trazabilidad en la gestión.
Más que un respaldo político, el fallo del Tribunal de Cuentas funciona como una señal de alerta institucional.
Hay sanciones, incumplimientos confirmados y organismos provinciales notificados. Y, sobre todo, un dato clave: la situación no está cerrada.
La gestión municipal de Pellegrini queda así bajo un manto de observación, con posibles derivaciones administrativas y patrimoniales en el corto y mediano plazo.