La interna dentro de La Libertad Avanza sumó un nuevo capítulo de alta tensión. El armado político que lidera Karina Milei quedó atravesado por su enfrentamiento con Patricia Bullrich, en un contexto marcado por encuestas que ubican a la ministra con mejor imagen que el propio presidente Javier Milei.
Según trascendió, la tensión escaló al punto de que Karina habría ofrecido a Bullrich la vicepresidencia. Sin embargo, en el entorno de la ex ministra interpretan el gesto como un intento de desplazarla de la disputa clave en la Ciudad de Buenos Aires.
El conflicto interno tiene su foco en la provincia de Santa Fe, donde Karina Milei avanza con definiciones estratégicas propias. Durante una visita reciente a la planta de Dreyfus, anticipó que el diputado Nicolás Mayoraz será el candidato a gobernador.
La decisión implica enfrentar directamente al actual mandatario Maximiliano Pullaro, mientras que para Rosario se impulsa a Agustín Pellegrini como candidato a intendente, en una pelea contra Pablo Javkin.
Este armado deja afuera a Juan Pedro Aleart, una de las figuras más conocidas del espacio en la provincia. Su cercanía con Bullrich genera desconfianza dentro del karinismo, que busca consolidar control político sobre las candidaturas.
Otra señal de la interna es la negativa de Romina Diez, una de las dirigentes más cercanas a Karina, a competir por la gobernación. En el espacio atribuyen su decisión al temor a una derrota electoral, lo que terminó despejando el camino para Mayoraz.
En paralelo, dentro de La Libertad Avanza reconocen que la prioridad no está puesta en construir liderazgo territorial, sino en garantizar control político centralizado, incluso exigiendo “sumisión absoluta” a los candidatos.
En paralelo a la interna, el Gobierno nacional envía señales ambiguas hacia la gestión de Pullaro. El ministro de Economía, Luis Caputo, prometió ceder la estratégica ruta de los puertos, además de posibles transferencias a la caja jubilatoria santafesina.
Sin embargo, desde el oficialismo descartan un acuerdo político: aseguran que se trata de una devolución por el respaldo legislativo en leyes clave, pero sin pacto electoral.
El desafío estructural para los libertarios en Santa Fe sigue abierto: definir quién conducirá el armado local, organizar el cierre de listas y garantizar la fiscalización.
“Necesitan un Pareja”, ironizó un referente local, en alusión a Sebastián Pareja, figura clave en la provincia de Buenos Aires.
El problema de fondo es que, a diferencia de las elecciones anteriores, el contexto cambió: ya no hay el mismo impulso inicial, mientras pesan cuestionamientos por la situación económica y denuncias de corrupción.