La crisis económica sigue golpeando con fuerza a los hogares de la provincia de Buenos Aires. En ese contexto, la diputada provincial Ana Luz Balor presentó un proyecto para modificar la Ley de Defensa del Consumidor (13.133) e incorporar la figura de “sobreendeudamiento”, con el objetivo de brindar herramientas legales a familias que no logran salir de sus deudas.
Según explicó la legisladora, el perfil del endeudado cambió de manera drástica en los últimos meses. “Las familias ya no se endeudan para consumir bienes durables, sino para pagar servicios y comprar alimentos”, sostuvo.
El problema se profundizó tras los aumentos de marzo en transporte y tarifas, que terminaron de desbalancear los ingresos frente a los gastos básicos.
El eje central del proyecto apunta a generar instancias de mediación entre deudores y acreedores. En concreto, propone que las oficinas municipales de Defensa del Consumidor y la Justicia de Faltas intervengan para renegociar las deudas.
Entre los puntos más relevantes se destacan:
Balor remarcó que el proyecto no implica subsidios estatales, sino garantizar un canal de negociación accesible: “Se busca evitar que las personas tengan que gastar en abogados que no pueden pagar”.
Otro de los focos de la iniciativa es el crecimiento de créditos de fácil acceso, especialmente a través de billeteras virtuales y plataformas digitales.
La diputada advirtió sobre la facilidad extrema para acceder a préstamos, muchas veces con tasas elevadas: “Con solo un clic y una fotocopia del DNI, cualquier persona puede endeudarse, incluso en situaciones de urgencia como alimentar a su familia”.
Este fenómeno, según el diagnóstico legislativo, alimenta una espiral de endeudamiento difícil de revertir, especialmente en sectores vulnerables.
El proyecto también incorpora una mirada sobre las consecuencias sociales del endeudamiento. Desde la Legislatura advierten que la situación ya genera estrés, ansiedad y problemas de salud mental en muchas familias bonaerenses.
Como respuesta a largo plazo, la iniciativa incluye la incorporación de educación financiera en escuelas secundarias, con el objetivo de formar a los jóvenes en:
“La educación es clave para prevenir estos escenarios”, planteó Balor.