La rosca del espanto apura
La procesión peronista ya negocia el perdón general para no morir en el intento
09:00 | Mientras la gestión libertaria castiga las transferencias a las provincias, las distintas tribus del justicialismo ensayan un festival de abrazos forzados. De las tertulias con asado en el conurbano a las misas federales en el interior, intendentes, gobernadores y caciques apuran una tregua táctica para ordenar listas, enterrar pases de factura y maquillar un frente común antes de que el calendario electoral los encuentre atomizados.