¿Quién vive realmente en la Ciudad? Esa fue la pregunta que volvió a encender el cruce entre Jorge Macri y Manuel Adorni, en plena campaña porteña, y que dejó expuesta la tensión creciente entre el PRO y LLA. Pero, ¿qué hay detrás de este fuego cruzado? ¿Por qué se tiran con munición gruesa?
El jefe de Gobierno porteño apuntó contra el vocero presidencial con una frase que sonó a advertencia: “Se ve que Adorni no conoce mucho la Ciudad ni al porteño”. Y enseguida deslizó una defensa del modelo PRO: “El porteño cree en la libertad, en el emprendedor, y en que al privado le vaya bien. Cree en un Estado eficiente, pero no omnipresente”.
Bastante extraño: yo si efectivamente vivo desde hace muchos años en la Ciudad de Buenos Aires, a diferencia del ex intendente bonaerense.
— Manuel Adorni (@madorni) April 3, 2025
Fin. pic.twitter.com/GOnbMkkPaA
La respuesta no tardó. Desde su cuenta de X, el vocero de Javier Milei lanzó una chicana que reavivó viejas polémicas: “Yo sí vivo hace muchos años en la Ciudad, a diferencia del exintendente bonaerense”. La frase reabrió el debate sobre la residencia real de Macri, que casi lo deja afuera de la elección 2023.
En ese entonces, tanto la izquierda como Nito Artaza impugnaron la candidatura del exministro de Gobierno de la Ciudad. Argumentaban que no cumplía con los cinco años de residencia continua exigidos por ley. Sin embargo, el Tribunal Electoral de CABA interpretó que era suficiente con una residencia "habitual y permanente". Esa decisión habilitó su postulación y posterior victoria.
Este nuevo cruce entre Macri y Adorni no es un episodio aislado. Es parte de una pelea cada vez más visible entre el PRO y La Libertad Avanza, que en la Ciudad no lograron sellar una alianza y desde entonces compiten con dientes apretados.
Hace apenas unos días, el vocero presidencial ya había calificado al PRO como un partido “obsoleto” en LN+. Y fue más allá: dijo que la Ciudad necesita la “motosierra” del Presidente. El gesto más fuerte llegó el lunes, cuando Karina Milei, Adorni y los candidatos de LLA se sacaron una foto con una motosierra frente a la sede del Gobierno porteño.
La escena molestó fuerte a Macri, que contestó con ironía: “Era atractivo como gesto de campaña, pero después de tanto tiempo gobernando, lo único que muestran es una motosierra”.
Y no se quedó ahí. Respondió con su propia imagen de gestión: “Yo usaría un bisturí, porque habla de precisión. También tendría una tuneladora para la nueva línea del subte y una retroexcavadora para el puente de Ciudad de la Paz, que estuvo cerrado dos años y reabrimos el sábado”.
El último capítulo lo puso Adorni, acusando a la Ciudad de “comunista”. Macri lo desestimó con firmeza: “Que me tilden de comunista… sería bueno que sepan qué hacemos y cómo gestionamos. No todo empieza cuando ellos llegan”.
¿Hasta dónde escalará este cruce entre los dos espacios que ayer fueron socios? Mientras tanto, los vecinos miran y esperan menos chicanas y más gestión.