¿Qué dejó la última semana política en la Provincia y por qué el tema del endeudamiento todavía mantiene en vilo a intendentes, legisladores y funcionarios? Aunque hubo movimientos fuertes, el cierre aún no llegó. Y lo que pase en los próximos días puede cambiar completamente el escenario financiero bonaerense. Para entender qué está trabando todo, hay que repasar paso a paso lo que ya ocurrió.
La Provincia aprobó el Presupuesto y la Ley Fiscal Impositiva, pero la autorización de deuda quedó frenada. Esto es clave porque sin ley de financiamiento, el Presupuesto pierde sentido práctico. Y por eso el gobernador Axel Kicillof decidió redoblar la presión pública con una conferencia en el Salón Dorado, rodeado de intendentes propios, gremios y legisladores.

El pedido del Ejecutivo es concreto: habilitar un endeudamiento de hasta USD 3.685 millones. Ese monto contempla deuda para la administración central, para AUBASA, para Buenos Aires Energía y para la emisión de Letras del Tesoro. Para aprobarlo, la Legislatura necesita los dos tercios. Y ahí está el freno.
Lo que ya pasó es importante: la Comisión de Presupuesto de Diputados dio dictamen favorable y dejó el proyecto listo para el recinto. Pero cuando el peronismo intentó sesionar, la oposición no bajó al recinto y no hubo quorum. Ese fue el primer golpe. Después, con la sesión convocada para esta semana, todas las expectativas quedaron puestas en si finalmente se reunía el número necesario.
Mientras tanto, hubo negociaciones por fuera. La oposición planteó dos reclamos fuertes: cargos en organismos de control y cambios en el reparto del fondo de fortalecimiento municipal. Al inicio, el Ejecutivo ofrecía un 8% sobre USD 1.990 millones, pero después aceptó calcular ese mismo porcentaje sobre dos artículos: USD 1.990 millones y USD 1.045 millones. Eso acercó posiciones, pero no terminó de cerrar el acuerdo.
A eso se sumó otro pedido: crear una comisión bicameral para seguir el uso del endeudamiento. El diputado Martín Rozas, de Unión y Libertad, presentó un proyecto en ese sentido, y su bloque condicionó sus votos a sumar esa comisión y una silla en el directorio del Banco Provincia.
Los números siguen siendo el principal obstáculo: en Diputados se necesitan 62 votos y el peronismo solo tiene 37. En el Senado requiere 10 voluntades por fuera de su bloque. Además, puertas adentro, Fuerza Patria intenta mantener la unidad para no complicar más el tablero.
Lo concreto hoy es que, pese al dictamen y a las negociaciones, el endeudamiento no fue aprobado. El gobierno insiste en que es indispensable para 2025 y que sin esa herramienta el Presupuesto queda incompleto. La oposición, por su parte, sostiene que sin garantías y sin control legislativo no dará los dos tercios.
Hasta que la Legislatura no vote, el futuro financiero de la Provincia sigue en pausa.