¿Qué cambia realmente con el nuevo sistema de salud laboral que lanzó Santa Fe y por qué el gobierno cree que puede bajar el ausentismo? Esa es la pregunta que hoy se hacen miles de trabajadores estatales. La respuesta empieza a tomar forma con una licitación que promete modificar de raíz cómo se piden licencias médicas en la provincia.
El gobierno de Santa Fe puso en marcha el Sistema Integrado de Protección de Salud Laboral, conocido como SIPSAL. El objetivo es claro: reducir el ausentismo en el empleo público, que hoy está muy por encima del promedio.
Según datos oficiales de 2024, la administración provincial registra un ausentismo del 15,2%, casi el doble que el promedio de empresas y organizaciones privadas, que ronda el 8%. Traducido en términos simples: uno de cada cuatro trabajadores falta al menos un día por mes. La cifra fue confirmada por Malena Azario, secretaria de Función Pública del Ministerio de Economía.
El SIPSAL busca centralizar el sistema de licencias y control médico, que hoy está fragmentado. Docentes, policías, personal penitenciario, vialidad y empresas del Estado usan circuitos distintos dentro de la Dirección Provincial del Autoseguro del Riesgo del Trabajo, en articulación con la ART y con IAPOS.
Para el gobierno, esa dispersión impide tener datos claros y aplicar políticas de prevención en salud laboral. Con el nuevo sistema, la Provincia apunta a recolectar estadísticas confiables, detectar patrones de enfermedad y acompañar mejor la recuperación de los trabajadores.
La gestión de Pullaro sostiene que no se trata solo de controlar, sino de prevenir. Por eso el foco estará puesto en los casos reiterados de ausentismo, con acciones específicas para bajar esos indicadores.
Actualmente, pedir una licencia médica es un proceso largo y engorroso. El trabajador debe avisar a su área en las primeras dos horas, ir a una guardia o sacar turno, conseguir un certificado, y luego presentarse —incluso enfermo— en la oficina de salud laboral dentro de las 72 horas. Si necesita extender la licencia, debe repetir todo el trámite.
La abogada Karin Nebel, de la Secretaría de Vinculación Territorial, explicó que con el SIPSAL ese circuito desaparece.
Con el nuevo sistema, el trabajador dará aviso por WhatsApp, una app o un 0800, responderá un cuestionario básico y tendrá una consulta por telemedicina o un turno médico. El profesional definirá los días de licencia y todo quedará registrado sin papeles ni certificados.
La iniciativa se da en un contexto de relación tensa entre el gobierno y los gremios estatales, en especial los docentes. La reimplementación del presentismo y la reforma previsional ya marcaron un rumbo firme de la gestión de Pullaro.
Ahora, con el SIPSAL, la Provincia abre una licitación para que empresas de salud y tecnología operen el sistema. El debate recién empieza, pero el mensaje oficial es claro: menos trámites, más datos y menos ausentismo. La pregunta es si alcanzará.