La economía argentina volvió a quedar bajo la lupa internacional. Esta vez, por una feroz crítica pública de Steve Hanke, uno de los economistas más influyentes en materia de estabilización monetaria y promotor histórico de la dolarización, una de las principales promesas de campaña de Javier Milei que finalmente no se implementó.
El disparador fue una caricatura cruda y provocadora publicada por Hanke en su cuenta de X, donde se observa un barco en llamas con la palabra “Economy”, economistas con los ojos vendados frente a un informe de inflación lleno de signos de pregunta, la salida de Marco Lavagna del INDEC y una familia sumida en la pobreza extrema mirando la escena con angustia. El mensaje fue directo: la inflación argentina volvió a descontrolarse y el Gobierno perdió el rumbo.
Argentina’s inflation comes in at a RED HOT 32.4%/yr.
— Steve Hanke (@steve_hanke) February 12, 2026
NO SURPRISE.
Argentina’s money supply (M3) is growing at 40.5%/yr, WELL ABOVE Hanke's Golden Growth Rate of 9.8%/yr, a rate consistent with hitting its 5%/yr inflation target.
INFLATION = PRES. MILEI'S ACHILLES HEEL. pic.twitter.com/X1t1HFTRHj
Hanke no es un crítico marginal. Es profesor de Economía Aplicada en la Universidad Johns Hopkins y asesoró programas de estabilización en múltiples economías emergentes. Su diagnóstico es conocido y consistente desde hace décadas: la inflación es siempre un fenómeno monetario y solo se resuelve eliminando la moneda local o atándola de forma estricta al dólar.
Ese mismo enfoque fue el que Milei defendió durante la campaña, pero que una vez en la Casa Rosada dejó de lado para adoptar el esquema diseñado por Luis “Toto” Caputo, basado en altas tasas de interés, control del dólar y una fuerte recesión como ancla inflacionaria.
Según Hanke, el resultado está a la vista.
“La inflación de Argentina está al rojo vivo con un 32,4% anual”, escribió el economista.
“La base monetaria (M3) crece al 40,5% anual, muy por encima del estándar del 9,8% necesario para lograr una inflación del 5% anual”, agregó.
“La inflación es el talón de Aquiles de Milei”, concluyó.
La crítica no se limitó a los números. En los mercados y entre acreedores internacionales crece la preocupación por la intervención del INDEC, un organismo clave para la credibilidad macroeconómica del país. Para Hanke y otros analistas externos, la manipulación de estadísticas no hace más que profundizar la desconfianza.
El dato no es menor: la inflación lleva siete meses consecutivos en alza, incluso en un contexto de profunda recesión, caída del consumo, cierre de empresas y destrucción de empleo. Un combo que contradice el relato oficial de “desinflación” sostenido por el Gobierno.
El repunte inflacionario convive con una economía paralizada. El ex ministro Domingo Cavallo apuntó directamente contra la estrategia de Caputo y Milei, al señalar que la suba de tasas para fomentar el carry trade —y así mantener planchado el dólar— terminó agravando la recesión sin resolver el problema de fondo.
Inflación anual: 32,4%, según Hanke.
Crecimiento monetario (M3): 40,5% anual.
Objetivo teórico: 9,8% de expansión monetaria para inflación del 5%.
Resultado: inflación en alza con consumo en caída.
El periodista económico Leandro Renou destacó el peso político del posteo de Hanke. Para muchos analistas, la crítica expresa una revancha silenciosa de los defensores de la dolarización, marginados por Milei tras asumir, luego de haber sido protagonistas centrales durante la campaña.
Mientras tanto, la advertencia ya circula en los principales círculos financieros internacionales: la inflación argentina volvió a ser un problema serio, y esta vez, el cuestionamiento llega desde uno de los economistas más respetados del mundo liberal.