La interna del peronismo de cara a 2027 registró este martes un movimiento político de peso: el gobernador riojano, Ricardo Quintela, confirmó que no será candidato a presidente y anunció su respaldo al mandatario bonaerense, Axel Kicillof.
El pronunciamiento no solo despeja una posible competencia interna en el corto plazo, sino que fortalece la centralidad de Kicillof dentro del armado nacional del peronismo, especialmente con foco en la provincia de Buenos Aires.
Quintela aclaró que la presidencia “es la aspiración de todo dirigente político”, pero remarcó que hoy su prioridad es “construir un proyecto que empatice con la sociedad argentina”.
El respaldo explícito del mandatario riojano se interpreta como un gesto de alineamiento dentro de un espacio que todavía no definió reglas claras para su competencia interna.
En ese marco, Quintela fue directo:
“El compañero mejor posicionado es Axel. Hay que ayudarlo, acompañarlo y fortalecerlo”, sostuvo.
Sin embargo, dejó abierta la puerta a una eventual interna:
“Si hay compañeros que quieren competir, no hay que tenerle miedo”, agregó.
Aunque Quintela evitó confirmar cualquier candidatura a vicepresidente, su cercanía política con Kicillof alimentó especulaciones.
Ambos compartieron recientemente una actividad institucional en Tierra del Fuego, durante la vigilia por Malvinas organizada por el gobernador Gustavo Melella, un gesto que en el peronismo fue leído como señal de articulación política.
Por ahora, no hay definiciones oficiales sobre una fórmula. Ese vacío de información es clave: el espacio aún no formalizó candidaturas ni mecanismos de selección.
El respaldo a Kicillof también refuerza el peso estratégico de la provincia de Buenos Aires en la construcción nacional del peronismo.
Con base en el principal distrito electoral del país, el gobernador bonaerense aparece hoy como uno de los dirigentes con mayor proyección dentro del espacio, en un contexto donde la unidad y la competitividad electoral son las principales preocupaciones.