El intendente de Carlos Casares, Daniel Stadnik, lanzó una fuerte advertencia sobre la situación financiera de los municipios del interior de la Provincia de Buenos Aires y aseguró que atraviesan “el peor de los mundos” por la combinación de caída en la recaudación y recortes de fondos nacionales.
En declaraciones radiales, el jefe comunal sostuvo que la administración de Javier Milei “se ha ensañado” con la provincia y explicó que los municipios dependen fuertemente de los recursos coparticipables.
“Somos copa-dependientes. La coparticipación provincial es lo que más incide en nuestros presupuestos”, remarcó.
Stadnik describió un escenario complejo marcado por la baja de la actividad económica y la interrupción de transferencias automáticas desde Nación hacia la Provincia y, en consecuencia, hacia los municipios.
En ese marco, también cuestionó medidas recientes del Gobierno nacional, como la habilitación de un sitio para denunciar tasas municipales, lo que calificó como una provocación.
“El gobierno tiene un desconocimiento total del Estado y de cómo funciona la autonomía municipal”, disparó, apuntando también al ministro de Economía, Luis Caputo.
El intendente detalló que su distrito cuenta con 2200 kilómetros de caminos rurales, cuyo mantenimiento depende en gran parte de la tasa vial.
Según explicó, eventos climáticos extremos agravaron la situación:
“Cuando el productor se inunda, los caminos también se cortan y tenemos el triple de trabajo”, explicó.
Además, subrayó el rol de los intendentes como contención social en el actual contexto económico: “Si no estuvieran los municipios, esto ya hubiera explotado”.
En clave política, Stadnik reafirmó su alineamiento con el gobernador Axel Kicillof, a quien definió como el principal referente del peronismo actual.
“Hoy el peronismo tiene un cuadro como no lo tenía hace años”, sostuvo, y consideró que el mandatario bonaerense reúne condiciones suficientes para ser candidato.
También mencionó el escenario interno del espacio, con referencias a Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, señalando la necesidad de una nueva figura de liderazgo.